El 2008 ha entrado con mal pie en lo que se refiere a siniestralidad laboral, con la muerte, en solo tres días hábiles, de al menos ocho trabajadores, tres de ellos ayer mismo. Entre las víctimas destaca un gallego, J.?F.?M., de 35 años, que perdió la vida el jueves en la localidad riojana de Villamediana de Iregua cuando participaba en los trabajos de construcción de un puente sobre el río del mismo nombre. El operario gallego, que se encontraba junto a un compañero en la cesta de una grúa fijando las vigas que forman la estructura del citado puente, fue golpeado por una plataforma que se desprendió y murió en el acto. Hasta el lugar del suceso acudieron dotaciones de bomberos para rescatar al herido y servicios sanitarios que lo trasladaron al Hospital San Pedro, de Logroño, además de personal judicial que procedió al levantamiento del cadáver del trabajador gallego. El herido, por su parte, falleció ayer mientras era intervenido quirúrgicamente por las lesiones sufridas. También ayer, en la localidad vizcaína de Ondárroa, perdió la vida un hombre de 47 años, patrón de un barco pesquero, que fue aplastado por una grúa que se puso en marcha de forma accidental. Otro trabajador murió en la fábrica de transformación de materiales plásticos Reyenvas, situada en el polígono La Red de Alcalá de Guadaira (Sevilla), al caer a un molino de esta planta. Inhalación de gases Además del trabajador gallego, el jueves murieron otras tres personas en accidentes laborales, una en Valladolid y dos en Barcelona. En esta última provincia, dos operarios perdieron la vida al inhalar tricloroetileno, un compuesto tóxico, en una empresa de tratamiento de metales de Sant Fruitós de Bages. Otro trabajador, de 23 años, murió en Valladolid cuando le cayó encima una plancha metálica. El primer fallecido del año en accidente laboral fue un vecino de la localidad navarra de Viana, de 60 años, que murió el día 2 al ser arrollado por un bus cuyo alumbrado revisaba junto con otros tres operarios, uno de los cuales resultó herido.