«En el futuro, los buenos clientes no pagarán comisiones en ningún banco»

ECONOMÍA

El hombre fuerte de Botín en España cree que el alto endeudamiento que las familias está amparado por la riqueza que ha acumulado el país en trece años de crecimiento

17 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El vigués Enrique García Candelas presidió esta semana en Santiago una convención para festejar el 175 aniversario del banco con clientes y accionistas gallegos. La entidad que preside Emilio Botín tiene más de medio millón de clientes en Galicia, con una cuota de mercado del 7,6%.

-La banca de particulares ya representa más de la mitad de su negocio, cuando hasta hace poco era al contrario.

-Mantenemos la mayor cuota de banca privada del país, pero en los últimos años hemos puesto el foco en un mercado que siempre había sido el feudo histórico de las cajas de ahorros. Y para eso lanzamos la iniciativa «Queremos ser tu banco», para captar nuevos clientes, retener a los que ya teníamos, teniendo en cuenta que con las fusiones el servicio se había deteriorado un poquito, y vincularles más con el banco.

-¿Cuántos usuarios nuevos han captado con el incentivo de la banca sin comisiones?

-La respuesta está siendo extraordinaria. Empezamos en enero del 2006 con 2,4 millones de clientes que cumplían los requisitos y fueron incluidos en el plan de forma automática y vamos a cerrar el año con 4,1 millones. En Galicia tenemos 230.000 clientes, de ellos 77.000 nuevos, que se han apuntado a la banca sin comisiones. Con esta estrategia, nos hemos adelantado al sector. En el futuro, los buenos clientes no pagarán comisiones de servicio en ningún banco.

-Pero en sus cuentas de resultados siguen aumentando las ganancias procedentes de este tipo de ingresos.

-Es que hay tres tipos de comisiones: las financieras, que van ligadas a la producción, como las hipotecas o los descuentos de papel; las de negocio, todas aquellas vinculadas a productos como fondos de inversión, planes de pensiones, etcétera. Estos dos primeros tipos han crecido, porque cada vez se hace más volumen de operaciones. Pero luego están las de servicios. En esas hemos bajado. Y son las que más duelen. En un fondo de inversión se percibe una rentabilidad, aunque se pague una comisión, pero cuanto te cobran por hacer una transferencia, por pedir un cheque, por sacar dinero en un cajero... eso molesta. Y nosotros hemos pretendido evitarle esa molestia a nuestro cliente a cambio de que se vincule más a nosotros.

-¿Van a vender ustedes de todo y a todas horas en sus sucursales, como ya comienza a hacer la competencia?

-Nosotros somos banqueros. Lo que nos atrae es nuestra actividad financiera, y como mucho podemos vender o asesorar en productos parabancarios, como pueden ser los seguros. Pero nuestra estrategia no pasa por dedicarnos a vender otro tipo de productos. Nos gusta competir con otras entidades financieras, no con nuestros clientes. Y no solo a nivel nacional. A nivel internacional, como grupo, no tenemos cartera industrial. Eso es lo que nos permite ser uno de los grandes bancos del mundo.

-Aun así, han montado una inmobiliaria. ¿Cómo se explica a los legos en la materia que sale a cuenta vender la casa de uno y seguir en ella de alquiler, con la que está cayendo?

-No estamos vendiendo nada. Esta es una operación financiera muy utilizada por las grandes multinacionales. Pensamos que era un momento estupendo para desinvertir, teniendo en cuenta los precios del mercado, y esta operación no va a incidir en nuestra actividad. En cambio, nos da recursos y nos libera capital.

-¿La crisis «subprime» ha sido el principio del fin? ¿Llegan las vacas flacas?

-En España llevamos trece años ininterrumpidos de crecimiento, y no es malo que las cosas retornen a una posición más natural. Hay un efecto riqueza que ampara muchísimo el endeudamiento que han tenido las familias. Y, pese a que los niveles de mora siguen siendo bajísimos, el Banco de España nos ha obligado a provisionar fuertes cantidades, en nuestro caso con una cobertura del 254%, por lo que en el peor de los escenarios sobraría dinero para asumir cualquier aumento de la morosidad.

-Con la operación de ABN-Amro han aumentado su presencia en Latinoamérica. ¿Están preocupados con lo que pasó en la cumbre de Chile?

-Para nada. Nuestra presencia allí es histórica. Tenemos unas cuotas de mercado amplísimas y nuestras relaciones con todos los Gobiernos son extraordinarias. Entendemos que lo ocurrido no es más que una cuestión de fuegos artificiales que no durará mucho.