La ex presidenta del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña y licenciada farmacéutica Ofelia del Amo Pol es una de las profesionales que declara su «rebeldía pasiva» al eludir el pago del recurso cameral permanente que exige la Cámara de Comercio en Galicia y que se dirige a todas aquellas empresas, autónomos y profesionales que desarrollan actividades comerciales, industriales y navieras.
-¿Qué beneficios le aporta en el ámbito sanitario el apoyo de la Cámara de Comercio?
-En mi opinión no ofrece ningún beneficio. La cuota anual que exige la Cámara de Comercio en el ámbito sanitario no tiene ningún valor. Es ridículo, yo entiendo que se obligue un código ético y deontológico en la profesión, pero para eso está la representatividad del Colegio de Farmacéuticos.
-¿Qué actitud presenta ante la recepción del recibo de la Cámara de Comercio?
-Yo ejerzo la rebeldía pasiva no pagando la cuota de la Cámara de Comercio. En realidad lo hago porque no sé los motivos de pagar ese impuesto y porque me parece algo decimonónico. Los cursos que ofrece la Cámara no me interesan para el ámbito sanitario al que me dedico y no me ofrece otro tipo de interés.
-¿Cuál es la respuesta que tiene la Cámara de Comercio ante su negativa a pagar?
-Cada vez que no pago me embargan la cuenta del banco. Pero lo hago porque considero que es algo que atenta contra el principio de libertad de la persona de pertenecer a un determinado colectivo y que se le obliga a formar parte de la Cámara de Comercio y pagar esa cuota.
-¿Ha recurrido alguna vez en su negativa al Tribunal Supremo o al Constitucional?
-Personalmente no, pero sé de compañeros que sí que han recurrido al Tribunal Supremo y luego al Constitucional hace aproximadamente quince años para evitar este impuesto, pero finalmente no se ha conseguido. Éste es un conflicto que existe no sólo en Galicia, sino que es de ámbito nacional. Yo nunca quise esta representatividad de la Cámara y tampoco la entiendo y por eso llevo mucho tiempo luchando para que no se llegue a hacer efectivo este pago.