El Gobierno gallego exige a las cámaras que adecúen su servicio a la realidad

La Voz | Redacción

ECONOMÍA

Emplazará a estas instituciones a que realicen acciones conjuntas para evitar despilfarros Demanda que las corporaciones hagan una reflexión sobre la eficacia de su trabajo

18 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La Xunta dará un giro en su relación con las nueve cámaras de comercio que hay en la comunidad gallega y les exigirá un mejor aprovechamiento de sus recursos. El departamento que lidera el nacionalista Fernando Blanco cree que la nueva ley autonómica que regula estas corporaciones de derecho público (promovida en el 2004 por el anterior Ejecutivo de Fraga) otorga instrumentos válidos para mejorar la función de las cámaras, adecuándolas a la realidad social. En este sentido, apela al Consello Galego de Cámaras, un organismo de coordinación en el que están presentes las nueve entidades y la propia Administración autonómica. «Este novo instrumento debe consolidarse como a institución de coordinación e representación de todas as cámaras galegas de tal xeito que, respectando a diversidade de cada institución, teña a capacidade para por en marcha programas de acción conxunta que posibiliten a optimización de recursos e, en definitiva, un maior aproveitamento das economías de escala», explica Ana María Rúa Souto, directora xeral de Comercio e Consumo. Advertencia La Xunta sostiene que, dados los profundos cambios en la realidad social y económica de la comunidad ?mejora de las infraestructuras e incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación?, se hace conveniente la realización, por parte de las cámaras, «dunha análise interna, profunda e demorada, sobre a súa adecuación á realidade actual e a súa capacidade para garantir unha prestación eficaz dos servizos que lles demanda o empresariado galego». En todo caso, Innovación ha adelantado a este periódico que, a partir de ahora, hará un exhaustivo seguimiento de la evolución que se produzca en las entidades, tanto en lo que se refiere a las actividades que desarrollan, como en lo que concierne a aspectos económicos. Las nueve cámaras gallegas recaudan al año más de nueve millones de euros en cuotas obligatorias a las empresas y ofrecen servicios de asesoramiento, formación y comercio exterior. Buena parte del empresariado, sobre todo pymes y autónomos, ha aireado en numerosas ocasiones su descontento con esta contribución, dadas las escasas contraprestaciones que obtienen a cambio. Galicia es una de las autonomías con más cámaras, al contar con nueve para una población que no llega a los tres millones de habitantes. Cambio de rumbo Con la ley aprobada en el año 2004, el anterior Gobierno de Fraga intentó romper este minifundio. El nuevo marco legal impide la creación de nuevas cámaras y establece mecanismos para disolver una o más corporaciones, a fin de evitar que haya entidades incapaces de llevar a cabo sus funciones. El departamento que lidera el nacionalista Fernando Blanco respalda el espíritu de esta norma y cree que debe aprovecharse para lograr un mejor funcionamiento de las cámaras. «Dende Innovación consideramos útil a existencia dunha necesaria interlocución con entidades externas que coadxuven á consecución de fins públicos, na procura dunha maior eficacia e eficiencia das propias funcións administrativas», sostiene Ana María Rúa en relación a la potencialidad de las cámaras. Objetivos De cara a los próximos años, la directora xeral de Comercio e Consumo considera que el Consello Galego de Cámaras de Comercio debe posibilitar, además, una mayor aproximación a todas las empresas en cada demarcación, de forma que se adecúen los instrumentos que poseen a los servicios que deben prestar.