España golea a Francia

María Cedrón REDACCIÓN

ECONOMÍA

Para defender su reforma laboral, el Gobierno galo alude a la alta flexibilidad del mercado español, un modelo que ahora tratan de cambiar en la mesa del diálogo social

21 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Francia está en pie de guerra. Los trabajadores galos no tragan con la reforma laboral abanderada por su conservador primer ministro, Dominique de Villepin. Se trata de un nuevo sistema que, con el contrato de primer empleo (CPE) como medida estrella, abriría la veda a la temporalidad en un país en el que la eventualidad se sitúa todavía en torno al 12,5%. El último argumento lanzado por el ministro de Asuntos Exteriores francés, Philippe Douste-Blazy, para defender su proyecto fue demoledor: la tercera parte de los contratos que hay en España son más flexibles que el CPE. Este último es un tipo de relación laboral «indefinida» para menores de 26 años que permite al empresario despedir al trabajador sin justificación durante los dos primeros años de vigencia. Pero, ¿realmente tiene razón el ministro francés de Asuntos Exteriores? Parece que sólo en parte. Según explican fuentes de UGT, en España no existe ningún modelo con las particularidades del propuesto por el país vecino. «O modelo de Francia non é similar a ningún dos tipos de contratación que existen hoxe en día neste país, polo que é moi arriscado que dende as autoridades francesas se faga ningún tipo de extrapolación e comparación», indican. De todas formas, esas mismas fuentes señalan que es cierto que en Galicia «existiu unha experiencia, o Plan Labora, dirixido aos máis mozos que resultou moi negativa porque non cumpriu os seus obxectivos básicos, a consolidación laboral e a adquisición do nivel de experiencia que se pretendía. Ademáis as modalidades de contratación en prácticas tampouco están a cumprir as súas funcións». El fracaso del Plan Labora es un hecho que también constatan desde la CIG. «O uso fraudulento deste tipo de contratos, unido ao mal uso dado aos contratos en prácticas e á precariedade que envolve ao emprego xuvenil fan que ao ministro francés non lle falte razón», indican desde la Confederación Intersindical Galega. Al mismo tiempo, desde CC.?OO. explican que lo que está sucediendo en Francia recuerda a lo que ya ocurrió en España en 1988, cuando el Gobierno socialista de Felipe González, quiso poner en marcha el conocido como contrato para el empleo juvenil. Entonces, el argumento de González para defender aquella modalidad de contratación, en un contexto en el que el índice de desempleo superaba el 20%, era que «lo importante del gato es que cace ratones». Pero su razón no convenció, y llegó la huelga general del 14 de diciembre, que paralizó la iniciativa. La propuesta de reforma laboral de Aznar, en 1994 tuvo el mismo resultado. Otro paro general, el 27 de enero, que también frenó el cambio. Aunque la reforma del Estatuto de los Trabajadores, en 1985, dio origen a una serie de cambios que desembocaron en los 18 tipos de contrato que hay actualmente en España, uno de los principales frentes abiertos dentro del diálogo social es precisamente reducir los elevados índice de eventualidad. La temporalidad en Galicia se sitúa en el 37%, mientras que en España está en el 32%. Ambos índices están muy por encima de la media europea, que ronda el 11%. Entre las modalidades más utilizadas están, por ejemplo, los contratos eventuales por circunstancias de la producción (muy utilizados en el sector textil), el contrato de obra o servicio determinado y, sobre todo, el contrato en prácticas. Diálogo social Todo este escenario, comentan desde CC.?OO., es lo que ahora se trata de cambiar en la mesa de diálogo social abierta tanto en Galicia como en Madrid. Fuentes de este sindicato explican que uno de los grandes objetivos es reducir los elevados índice de eventualidad y, en consecuencia, acabar con buena parte de este tipo de contratos. Además, inciden en la necesidad de perseguir el fraude existente en la contratación. De hecho, una inspección realizada hace dos años por Trabajo destapó que 45 de cada cien contratos eran ilegales.?