La Generalitat apuesta por reducir los despidos en Seat

La Voz COLPISA | BARCELONA

ECONOMÍA

05 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Gobierno de la Generalitat manifestó ayer su voluntad de reducir los despidos que ha propuesto la dirección de la empresa automovilística en el expediente de regulación de empleo (ERE). El consejero jefe del Ejecutivo catalán, Josep Bargalló, aseguró en rueda de prensa que se han fijado como objetivo «garantizar la continuidad de la empresa en Cataluña», y conseguir que se produzcan «el mínimo de despidos posibles» y que «los que no se puedan evitar sean en condiciones aceptables para los trabajadores». La compañía plantea la necesidad de despedir a un total de 1.346 empleados y asegura que esta medida, que no ha sido aceptada por los sindicatos, es necesaria para sacar a flote la empresa y evitar el continuo descenso de las ventas que sufre la filial española de la multinacional Volkswagen. Bargalló explicó que la Generalitat se compromete a que el plan de inversión planteado por Volkswagen en Cataluña, que asciende a unos 700 millones de euros entre el 2006 y el 2008, tenga continuidad. Sin embargo, para los tres sindicatos mayoritarios en SEAT (CC.?OO., UGT y CGT), estas inversiones peligran, después de que el domingo fracasaran las negociaciones con la empresa.? Esperanzas El consejero jefe informó de que se ayer por la mañana se iniciaron las reuniones entre el mediador designado por la Generalitat, Javier Suquía, y los tres sindicatos, para encontrar una vía que permita llegar a un acuerdo. En opinión de Bargalló, «hay una puerta abierta al acuerdo», como así lo demuestran los acuerdos parciales entre la dirección de SEAT y los sindicatos durante el mes de negociaciones del ERE, que fueron «altamente positivos». Aseguró que su Gobierno hará todo lo posible para que estos pactos parciales «se mantengan» y asume «su responsabilidad» para que se ejecuten « hasta el final».? Por su parte, el consejero de Relaciones Institucionales y Participación de la Generalitat, Joan Saura, consideró que «el problema de fondo» de SEAT «no es la negociación laboral, sino una apuesta industrial decidida de Volkswagen ?por SEAT».