El G8 planea destinar el 0,7% del PIB a los países pobres en el 2015

La Voz AGENCIAS | MOSCÚ

ECONOMÍA

03 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Rusia, Alemania y Francia se pronunciaron ayer en su cumbre no oficial a favor de que el Grupo de los Ocho (G8) apruebe un programa de ayudas a Africa y apoyaron ampliar la cooperación entre la UE y Moscú. Los presidentes ruso, Vladimir Putin, y francés, Jacques Chirac, y el canciller alemán, Gerhard Schroeder, hicieron esa declaración tras celebrar una reunión oficiosa en el enclave báltico ruso de Kaliningrado. «Abogamos por mejorar la situación en Africa y proponemos una financiación adicional, con elementos nuevos», afirmó Chirac tras señalar que el problema de la pobreza será uno de los centrales en la cumbre del G8, junto al Protocolo de Kioto. Schroeder confirmó que el G8, integrado por EE. UU., Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Canadá, Japón y Rusia, «continuará el trabajo por condonar las deudas» de los países africanos más pobres: «Planeamos para el 2010 destinar a las ayudas a los países más necesitados de Africa un 0,5 del producto interior bruto (PIB) y para el 2015 elevar esa cuota al 0,7%», subrayó. Putin indicó que Rusia «respaldará las iniciativas de ayuda a los países más pobres», pues su actual situación financiera se lo permite. Pero «la forma más eficaz de ayuda no es la inyección de dinero, sino los cambios de la política económica», por lo que instó a los países del G8 a renunciar a subvencionar sus sectores industriales y a «abrir sus mercados». Protocolo de Kioto Chirac subrayó que otro tema de importancia en la cumbre será el Protocolo de Kioto sobre la reducción de los gases contaminantes y expresó la esperanza de que haya acuerdo, aunque admitió que puede no aprobarse ninguna resolución por la posible resistencia de EE. UU., único país del G8 que no firmó este acuerdo internacional. Putin dijo que la entrada en vigor del Protocolo, para el que fue crucial la ratificación rusa, es fruto de la labor conjunta de los tres países y prometió que Moscú sopesará la posibilidad de no abandonar ese tratado en su próxima etapa, tras 2012.