La Bolsa se desploma

MERCEDES MORA REDACCIÓN

ECONOMÍA

El Ibex sufre la mayor caída del año y vuelve a niveles de noviembre de 1997, mientras el euro se afianza sobre los 1,01 dólares La tregua alcista de la que había disfrutado la Bolsa en las dos jornadas anteriores se rompió ayer de golpe. Las órdenes de venta se amontonaron en las mesas de operaciones desde primera hora de la mañana, convirtiendo la sesión en un auténtico calvario para los índices. El Ibex 35 encajó un varapalo del 4,91% en la peor sesión desde el 14 de septiembre del pasado año y cerró en 6.420,4, niveles que no se recordaban desde noviembre de 1997. Mientras tanto, el euro volvía a dar muestras de fortaleza, afiazándose sobre los 1,01 dólares en respuesta al nuevo récord del déficit comercial estadounidense.

19 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La caída de Wall Street el jueves, los malos resultados de dos gigantes de la talla de Microsoft y Sun Microsystems y las dudas sobre la contabilidad de AOL Time Warner, hacían presagiar una jornada difícil para las bolsas y los pronósticos se cumplieron. A estas malas noticias se sumaron la revisión a la baja de las previsiones de beneficios del fabricante alemán de componentes informáticos Epcos y un nuevo y duro golpe para los fabricantes de móviles: el anuncio de que la sueca Ericcson cerró el primer semestre con pérdidas cuantiosas y de que el precio de su próxima OPV se situará más de un 70% por debajo de su valor actual. Para empeorar aún más las cosas, Wall Street abría con fuertes descensos y las acciones de la multinacional Johnson & Johnson, objeto de una investigación por parte de la justicia estadounidense, se desplomaban con estrépito. Un cóctel explosivo Como resultado de este explosivo cóctel, las ventas se instalaron en los parqués desde primera hora de la mañana y marcaron la evolución de los índices hasta el cierre de las operaciones. En el caso del Ibex 35, la jornada se saldó con una caída del 4,91%, la mayor desde el 14 de septiembre del pasado año, en plena resaca de los atentados terroristas que convulsionaron el mundo el 11-S. El principal indicador de la Bolsa española despedía así la semana con un descenso del 4,52% respecto al viernes anterior y en niveles que no se recordaban desde noviembre de 1997. La pérdida acumulada desde principios de año superan ya el 23%. La virulencia de las ventas fue tal que ni uno solo de los valores que componen el Ibex logró llegar al cierre con ganancias. Terra y Amadeus se llevaron la peor parte. La filial para Internet de Telefónica sufrió un varapalo del 8,45% y las acciones de la central de reserva de viajes se dejaron en el camino un 8,44%. Los grandes bancos también sufrieron lo suyo. La cotización del BBVA retrocedió un 7,42% y las del SCH cayeron un 5,85%. Telefónica bajó un 5,06%. Las pérdidas fueron también cuantiosas en el resto de las plazas europeas. París fue la peor, con una caída del 5,40%. A continuación se situó Fráncfort, con un descenso del 5,09%, seguida de Londres y la Bolsa de Milán, con retrocesos del 4,63 y 4,07%, respectivamente. Wall Street se hunde La suerte de Nueva York no fue muy diferente. El Dow Jones cayó un 5,02%, el mayor descenso desde el 17 de septiembre pasado. Además, y por primera vez desde 1998, este indicador cerró por debajo de los 8.000 puntos. Mientras tanto, en el mercado de divisas, el euro volvió a dejar constancia de su buen estado de forma y, a última hora de la tarde, se cruzaba a 1,015 dólares, favorecida por un nuevo récord del déficit comercial estadounidense.