Los precios volvieron a subir en mayo y el Gobierno reconoce que su evolución «no es positiva» El Índice de Precios al Consumo (IPC) volvió a subir en mayo. En esta ocasión, y pesar de que las previsiones de los expertos apuntaban una moderación del alza en los precios después de la fuerte subida de abril, la inflación se incrementó en España un 0,4% (lo mismo que en Galicia), con lo que la tasa interanual se situó en el 3,6% (3,9% en Galicia) y eleva la acumulada de todo el año al 2,5%, cinco décimas más de lo previsto por el Gobierno para todo 2002. Incluso el Ejecutivo reconoció que la evolución del IPC «no es positiva».
13 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El peor dato del mes de mayo fue la escalada de la inflación subyacente hasta el 4,1% (dos décimas más que en abril). Este dato no toma en cuenta los precios energéticos y de los alimentos no elaborados, los más volátiles, y para encontrar una tasa superior hay que remontarse a 1995, antes de la convergencia europea que abrió camino a la entrada en España en el euro, porque en diciembre pasado la inflación subyacente -la más alta de la etapa reciente-, se quedó en el 3,8%. A la vista de estos datos incluso al Gobierno le resultó difícil hacer una lectura positiva del IPC. De hecho, el secretario de Estado de Economía, José Folgado, confesó ayer que «posiblemente la inflación es el principal problema de la economía española», al tiempo que pedía a los agentes sociales que no trasladen el aumento de la inflación a los salarios y que la negociación colectiva tenga como referente la moderación salarial para evitar el «círculo vicioso precios-salarios» que «generaría un aumento del paro». Para explicar el nuevo aumento, Folgado aludió al mayor crecimiento de la economía española respecto de la media europea, y a la actual política monetaria, más favorable a países con un menor crecimiento. No obstante, se mostró «preocupado» por la evolución al alza de los precios de sectores «maduros, abiertos y competitivos» como hostelería, vestido, calzado o carburantes. También el ministro de Economía, Rodrigo Rato, admitió que la evolución de la inflación «no es positiva». Atribuyó la subida del IPC a los servicios y la alimentación y explicó que el mayor aumento de los precios en España que en el resto de la UE se debe a su mayor crecimiento, aunque aseveró que España cumplirá en el 2002 el Pacto de Estabilidad. Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, afirmó que los precios han alcanzado «cotas de descontrol absoluto» y calificó las cifras de «inconcebibles en un marco de ralentización de la economía».