Los recortes impuestos por las industrias al ganadero no ha revertido en un abaratamiento del precio del producto en el mercado. Más bien al contrario. El consumidor paga por el cartón de leche una media de entre tres y cuatro céntimos más. Esta tendencia contrasta con el ahorro que, hasta ahora, se han embolsado las grandes compañías. En Galicia es, aproximadamente, de 12 millones de euros y, en el conjunto del Estado, la cifra asciende hasta los 30 millones. Si a lo largo de este año se mantiene la caída de precios, las pérdidas de los ganaderos gallegos podrían superar los 32,4 millones de euros (5.400 millones de pesetas), según Unións Agrarias. Y en toda España, la cantidad rondaría los 100 millones. El sector sostiene que este balance abocaría al cierre a cientos de explotaciones. Por otro lado, la Interprofesional Láctea ha advertido a las industrias transformadoras sobre la aparición de una nueva oleada de venta de leche comercializada por debajo del coste de producción. Según la Inlac, las marcas que venden esta leche son Bolmik y Tierrapinares (Central Lechera Vallisoletana), Campobueno (Leche Celta), Frias, Vega de Oro (Capsa) y Xoia (Feiraco).