La juez de Gescartera imputa a los responsables de la oficina de La Caixa

AGENCIAS MADRID

ECONOMÍA

La ausencia del abogado de Camacho obligó a aplazar para hoy la declaración del propietario de la agencia de valores La juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios decidió imputar ayer al director y al subdirector de la oficina de La Caixa en Majadahonda (Madrid) con la que operaba Gescartera por su presunta participación en varios delitos de blanqueo de capitales, procedentes de los clientes de la agencia, así como por su posible cooperación necesaria en otro delito de apropiación indebida o estafa societaria. Mientras tanto, la nueva declaración de Antonio Camacho, prevista para ayer, tuvo que ser aplazada hasta hoy después de que el propietario de Gescartera se negara a contestar a las preguntas de la juez ante la ausencia de su abogado.

28 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La juez Teresa Palacios decidió cambiar la condición de testigos de Miguel Prats y José Alfonso ¿director y subdirector, repectivamente de la oficina de La Caixa¿ por la de imputados a la vista de las respuestas del primero, quien reconoció que, entre mayo de 1999 y el mismo mes del 2000, pagaron al chófer de Antonio Camacho talones por importe de más doce millones de euros (2.000 millones de pesetas) sin que éste firmara al dorso, como es preceptivo. Ingresos en efectivo Admitió, además, que este mismo chófer efectuó en ese mismo período ingresos de dinero en efectivo por 1,44 millones de euros (240 millones de pesetas), según consta en la auditoría interna hecha por esta entidad, y que estos fondos se ingresaron en una cuenta de Gescartera. No obstante, el chófer aseguró el martes pasado que las maletas repletas de dinero en efectivo que ingresó en esta sucursal ascendieron a más de 500 millones de pesetas, y fuentes jurídicas aseguraron que todavía hay que estudiar con más detalle las cuentas relacionadas con Gescartera para ver cuáles fueron sus movimientos. Prats explicó que aceptó pagar al chófer los talones emitidos por Gescartera y recibir las maletas de dinero en efectivo «por confianza» con el dueño de la agencia, Antonio Camacho. Según fuentes jurídicas, esta operativa ha permitido que existan cheques al portador de más de 500.000 pesetas en los que no consta ninguna firma ¿con lo que no se conoce quién los cobró físicamente¿ por importe conjunto de más de 1.500 millones de pesetas y de cantidad inferior por más de 500 millones. Ante las declaraciones de Prats, Palacios decidió no continuar y tampoco iniciar el interrogatorio a Castro, a quien le explicó los motivos de su imputación y de que no tuviera que testificar. Por otro lado, la juez se vio obligada a aplazar hasta hoy la declaración de Camacho, prevista para ayer, después de que éste se negara a testificar por no estar presente su abogado defensor titular, José Lozano. Camacho, que permanece ingresado en la prisión de Soto del Real (Madrid) y que a la salida del juzgado afirmó sentirse «bien», entró al despacho de Teresa Palacios la juez en dos ocasiones, pero en ninguna de ellas estaba presente Lozano, con lo que rechazó declarar alegando que conoció el miércoles por la noche, a través de la televisión que tenía que testificar y que no había podido comunicarse con su letrado. Moreno y cariñoso En las casi dos horas que pasaron entre ambas entradas, el propietario de Gescartera esperó ¿sin esposas¿ en los pasillos de la Audiencia Nacional acompañado de su novia, Laura García Morey, con la que se mostró muy cariñoso en todo momento. Acudió a la cita ataviado elegantemente con un traje gris marengo y con el cutis muy moreno. El interés de la magistrada por las declaraciones del máximo acusado en el presunto fraude de esta agencia de valores es tal que ha enviado a un funcionario del juzgado a entregar a Lozano la citación en persona con la orden expresa de que no abandone el despacho del letrado hasta que éste la reciba.