El «superministro» trabajó ayer contrarreloj para lograr los 900 millones de dólares que necesita para pagar hoy los intereses de la deuda En medio del paro general convocado por los sindicatos, el Gobierno argentino trabajaba ayer a marchas forzadas en la consecución de los fondos necesarios para hacer frente hoy al pago de 900 millones de dólares (más de 166.000 millones de pesetas) en intereses de la deuda. Un reto complicado, aunque quizás no tanto como el logro de un acuerdo político con la oposición, que permita la aprobación de un proyecto de Presupuestos del 2002 acorde con la exigencia de déficit cero del FMI. El ministro de economía, Domingo Cavallo, adelantó que ese proyecto incluye un ajuste adicional en el gasto público de 1.500 millones de dólares.
13 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.A Cavallo se le acaba el tiempo, pero no el optimismo. El superministro argentino, cuestionado ya por casi todos en el país, expresó ayer su confianza en que el Gobierno logrará afrontar los pagos de intereses de la deuda pública que vence hoy y que asciende a unos 900 millones de dólares (más de mil millones de euros). «Vamos a tratar de darle una buena solución a los vencimientos. Si lo logramos, vamos a poder cumplir con todas las obligaciones que tenemos durante diciembre, enero y febrero», dijo, aunque rehusó dar más detalles sobre el tema. En el mismo encuentro con empresarios en el que realizó estas declaraciones, Cavallo adelantó algunas de las novedades que el Ejecutivo de Fernando De la Rúa se ha visto obligado a incluir en los Presupuestos del 2002 para conseguir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reabra el grifo de las ayudas, cerrado a cal y canto desde el miércoles de la semana pasada. El nuevo proyecto incluye un ajuste adicional de 1.500 millones de dólares en el gasto público, que se añaden a los recortes de 3.000 millones realizados en el segundo semestre de este año. Cavallo también señaló que en el 2002, las provincias deberán reducir sus gastos en 2.000 millones de dólares. Aseguró que con esas restricciones Argentina podrá recuperar «el equilibrio fiscal y la confianza de los mercados». Consenso político El Gobierno trabaja para acelerar un acuerdo político con la oposición, que controla el Parlamento, para conseguir la aprobación del mencionado proyecto. En este marco, el presidente De la Rúa y su antecesor en el cargo y líder del Partido Judicialista, Carlos Menen, se reunieron ayer por espacio de hora y media. Al término del encuentro, Menem calificó el mismo de «altamente positivo y muy cordial» y aseguró que ambos coincidieron en descartar la devaluación del peso como una vía de salida a la crisis porque están convencidos de que sus efectos serían «desastrosos» para el país.