Xosé Antonio Campo Andión, director del Instituto Galego de Estadística
01 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Del mismo modo que en la televisión existe el hombre del tiempo, en el poder público existe el hombre de los números. Xosé Antonio Campo Andión, el director del Instituto Galego de Estadística (IGE), tiene bajo el brazo las grandes cifras de Galicia: condiciones de vida, salarios, contabilidad trimestral... El informe elaborado por el centro sobre proyecciones demográficas para el 2026 dice que Galicia tendrá ese año un número muy bajo de activos. -¿Se lleva las manos a la cabeza? -El envejecimiento de la población gallega es incuestionable. Pero no debemos olvidar que son estimaciones. Por tanto, es prematuro hacer análisis sobre el futuro impacto de esta tendencia en la economía y en el mercado de trabajo. Puede incrementarse la llegada de inmigrantes y mejorar las condiciones de crecimiento. -¿Por qué siempre atribuyen la bajada en las previsiones de crecimiento al entorno exterior? ¿Es un modo de echar balones fuera? -Lo que ocurre en Estados Unidos y en la UE le afecta a España y, en consecuencia, a Galicia. Un ejemplo claro es el comercio exterior. Las exportaciones de bienes y servicios representan un 44% de nuestro PIB. Si los países importadores rebajan sus previsiones, nosotros, obviamente, nos resentimos. Ahora bien, las previsiones, además, se elaboran con el futuro comportamiento de los sectores productivos gallegos o con el consumo de las familias. -¿No está cansado de ver que los salarios y las pensiones medias son inferiores en Galicia? -Hay que ser muy cuidadosos con esos datos y relacionarlos con la composición del mercado. Que los salarios medios sean más bajos en Galicia no quiere decir que en un sitio se cobre menos que en otro. -¿Qué quiere decir? -Muy sencillo. Imagine dos centros de trabajo. En uno, hay dos mujeres y un hombre. Ellas cobran 200.000 pesetas al mes y el hombre 300.000. En otra empresa, existen dos varones y una hembra, con remuneraciones equivalentes. Las medias son distintas, pero no cobran diferente. -¿Cómo va a ser la nueva encuesta de condiciones de vida de las familias? -Queremos obtener una representación comarcal y para eso vamos a aumentar la muestra a 17.000 hogares.