El ex alcalde recibió un homenaje cívico póstumo de amigos y vecinos
19 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La iglesia de Silleda se quedó ayer pequeña para acoger a la cantidad de vecinos, familiares, amigos y representantes de los concellos de la zona y de la Xunta que quisieron participar en el homenaje cívico brindado al ex alcalde Juan Salgueiro, fallecido el pasado mes de marzo. Unos actos que se iniciaron con la celebración de una misa oficiada por el párroco, José Pérez y cantada por la coral Trasdeza.
Juan Salgueiro, desde ayer también, está en el centro de la Praza da Feira Vella que ahora llevará su nombre. Su busto, realizado en granito por el artista silledense Fernando Rodríguez, fue descubierto como cierre del un homenaje, que se desarrolló en gran parte bajo la lluvia.
El regidor, Manuel Cuíña, recordó al vecino y al alcalde, que «me veu nacer e criar porque a miña casa e a súa están a cen metros» y destacó los consejos que le fue dando desde que fue elegido para el cargo que Salgueiro ocupó durante doce años, de 1987 a 1999.
El conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, subrayó las cualidades humanas de Salgueiro, al que definió como «un home afable, conciliador, vital, festeiro e traballador,» y en lo político «un líder no positivo, que transmitía ilusión, un político por riba das siglas que foi capaz de sumar a todo un pobo». De él significó los numerosos proyectos que desarrolló en Silleda desde la Semana Verde a la asociación Vista Alegre pasando por el complejo de Medelo o el mosteiro de Carboeiro o el parque empresarial. Iniciativas «dun home ariscado e xeneroso que deixou un concello moi distinto o que recibiu» subrayando su valioso legado. Rodríguez cree que Salgueiro de poder estar allí en el acto hubiera disfrutado de ver reunidos allí a tantos amigos y vecinos, a su familia, de muchos concejales y ex ediles.
Una amplia representación
Lara Trabazo, alma máter de la comisión organizadora, señaló que Juan Salgueiro hubiera disfrutado también escuchando la Banda de Silleda, a Xirandola de A Bandeira y a la coral Trasdeza «a la que le pediría, como siempre Mi peregrino». Y recordó lo que le decía Salgueiro que «su mayor satisfacción era seguir teniendo abiertas las puertas de todos los vecinos».
Allí estaban también los alcaldes de Lalín, Rafael Cuíña; Jesús Otero de Vila de Cruces; Ramiro Varela de Agolada,; José Balseiros de Cerdedo; Belén Cachafeiro de Forcarei; Adolfo Campos de Dozón, el ex alcalde y portavoz del PP lalinense, José Crespo, el ex regidor de A Estrada, Ramón Campos, el ex alcalde de Rodeiro, Manuel Lamazares; el secretario de Política Lingüística, Valentín García; la directora xeral de Relacións Institucionais, Blanca García-Señoráns; el director xeral de Desenvolvemento Rural, Antonio Crespo: el teniente alcalde de Lalín, Nicolás González Casares y ediles del PP y del PSOE silledense, entre otros.
El cuñado de Juan Salgueiro, Fernando Penoucos, fue el encargado de descubrir el busto y de agradecer a todos su presencia en nombre de la familia que apuntó «aínda que estamos moi repartidos por a pel de toro viñemos a maior parte deles». Entre ellos sus hijos, Juan y Cristina y sus nietos, Silvia y Juan.
La comisión organizadora entregó a Marichelo, viuda de Salgueiro, una lámina heráldica realizada por José María Ezequiel con los apellidos Salgueiro Montouto, un emblema de Carboeiro y una bandera bordada de Silleda de que la solo hay otra igual que luce en el Concello de Silleda.
Una bandera que también fue creada bajo el mandato de Salgueiro que añadió al escudo 33 estrellas, una por cada parroquia. Al homenaje de ayer, financiado íntegramente con las aportaciones de la ciudadanía, le seguirá otro que tendrá lugar en A Bandeira, su localidad natal.