Los Reyes Magos repartieron ilusión

La Voz LA VOZ | LALÍN

RODEIRO

M. MÍGUEZ

Los niños fueron los protagonistas de las Cabalgatas que recorrieron las villas de Deza y Tabeirós-Montes Las calles se cubrieron de caramelos y se engalanaron con carrozas

05 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?os niños fueron ayer los protagonistas de la jornada. Las calles de las diferentes localidades de Deza y Tabeirós-Montes se cubrieron de caramelos y se engalanaron con las carrozas y los brillos de los trajes de sus Majestades. Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron la zona en diferentes medios de locomoción. A caballo, en coche o en globo acompañados de un nutrido séquito. En Lalín los preparativos empezaron una hora antes en la Casa da Xuventude con una sesión de maquillaje y vestuario destinada a los 160 niños participantes. En Silleda sus Majestades llegaron cada uno a bordo de un Mercedes, saludaron a los niños desde la balconada del Concello y luego hicieron el recorrido en globo por las calles. Un montaje espectacular para una cuidada puesta en escena que fue seguida por numeroso público. Por las calles de Lalín, tractores, camiones y carrozas recorrieron los viales más céntricos de la localidad. Su utilización hizo que ayer algunos vecinos de la localidad felicitasen al concejal de turno apuntando que el desfile de vehículos y tractores que «rompían la estética navideña y no lograban despertar la imaginación de los más pequeños», aunque significaban que «no hay mal que por bien no venga» y que creían por un momento «que se estaba recuperando la procesión de San Isidro Labrador. Los niños pudieron fotografiarse después con los Reyes. En Agolada un belén viviente recibió a los Magos que en Rodeiro recorrieron las calles a lomos de briosos corceles. En los dos municipios, Cruces y Dozón hubo reparto de obsequios. En A Estrada cuatro carrozas realizaron el recorrido, tres con cada uno de los Magos y una donde iban los pastores. En A Estrada hubo quien aguzando el ingenio salió al balcón con un paraguas dado la vuelta para recoger mejor los caramelos. Más de uno se tuvo que poner a cubierto para evitar los golpes de las golosinas tiradas con fuerza por los niños a los transeúntes. Los pequeños entregaron después en la Praza do Concello sus cartas a sus Majestades. En Forcarei y Cerdedo la Cabalgata acabó con una chocolata.