«Xa poderemos servir cañas e viños os que saen de traballar» en Lalín y A Estrada
LALÍN
La hostelería ve con optimismo el amento de aforos y horarios
19 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.La relajación de las restricciones ha sido acogida por la hostelería local como un soplo de aire fresco en medio de la asfixia del sector. Todos aplauden el paulatino y prudente incremento del aforo y de los horarios, aunque subrayan que beneficiará más a los bares y tascas que a los restaurantes. Son tres horas pasando el cierre de 18.00 a 21.00 horas y los aforos a al 50 % en interior y al 75 % en exterior.
El presidente de la asociación Hostaleiros da Estrada, Manolo Bascuas, destaca que «para os restaurantes para pouco vale o incremento de horarios». «Pechando ás nove non podemos dar ceas. Cos hábitos que temos aquí case non dá tempo de dalas pechando ás 22.00 ou ás 23.00 horas. Mentres non haxa horarios normais isto non vai arrancar», explica. Destaca, además, que la limitación de las reuniones sociales a grupos de cuatro no convivientes en el interior -seis en terrazas- tampoco favorece las cenas. A título personal, Bascuas, propietario del restaurante Samaná, ha optado por no reabrir todavía el negocio hasta que la situación se estabilice. La misma decisión han tomado otros restaurantes locales, como el Tasmania, por ejemplo.
En Lalín, Alejandro Iglesias del restaurante Cabanas, representante del sector de la hostelería en la Asociación de Empresarios de Deza coincide con su homónimo estradense en que las cenas siguen vetadas, pero confía en que las 21.00 horas sea el primer paso para poder volver en breve a recuperar aquel horario de hasta las 23.00 horas. Explica que «nadie está pidiendo abrir al 100 % pero a lo mejor abrir un poco más para muchos supone salvarte o no salvarte». Considera que el aumento de los aforos «es un alivio». En Lalín sigue siendo tiempo de cocidos. Iglesias explica que «antes eran pandillas y parejas que quedaban para comer juntas y «ahora son familias, unidades de convivencia». La procedencia sigue siendo la misma, la mayor parte de vecinos de la costa pontevedresa y coruñesa y aunque no se puede comparar con la situación anterior al covid-19, el cocido sigue teniendo tirón. En muchos casos para llevar y ya viaja a otros lares de la mano de restaurantes como este. De hecho, este año el pin del cocido está siendo más exclusivo que nunca, de momento. El Cabanas compró una primera tanta de 700 y pico de los que muchos se fueron fuera de Lalín. Las comidas de negocios dieron paso a cáterin en las empresas en algunos casos, dice.
En A Estrada entre los que sí estaban funcionando desde la reapertura de la hostelería también hay quien ha anunciado públicamente que continuarán cerrando a las 18.00 horas. Es el caso de O Xulia. Otros, sin embargo, aprovecharán la ampliación de horarios, aunque no esperan mucho de ella. Lo hará la Taberna Navegación. Su propietario, Xoán Pichel, explica que «o aumento de horario non dá para ofrecer ceas, pero xa que os venres e os sábados estamos aquí igual, preparando ceas para levar, imos ampliar o horario ata as nove para quen queira tomar un viño», anuncia. «O que si nos vai beneficiar máis e o aumento do aforo ao 50 % no interior para as comidas», cuenta. En Míster Pizza en Lalín indican que «seis persoas non da para moito» a la hora de poder juntarse pero reconoce que al menos, la ventaja es que ampliando el horario a las tardes dan más ganancias consumiciones como cervezas y vinos a los cafés. Manuel Fernández de A Taberna Café explica que «os hábitos da xente foron cambiando e non sabes como vai reaccionar a clientela» aunque considera que con la llegada del buen tiempo, sean más los que salgan a la calle. «Aquí traballamos moito os pinchos e a xente non ten a costume de tomar uns pinchos ás sete da tarde, a cousa queda xusta de tempo».
En la rúa Rosalía de Castro, Sergio Ferradás, de O Barracón, considera importante el aumento del aforo exterior especialmente el fin de semana para poder atender a la clientela que muchas veces se quedaba por la zona esperando mesa. Le alegra que «xa poderemos servir cañas e viños aos que salgan de traballar, que poderán tomarse algo polo menos, é unha alegría, e da máis vida».
Jaime Rodríguez Trigás del Kubos destaca que «polo menos tes tres horas máis, e algo máis de marxe é, pero non é o mesmo que antes». Las limitaciones siguen afectando y los hosteleros también apelan a la responsabilidad de la clientela a la que piden el cumplimiento escrupuloso de las normas y los protocolos. Lo que no quiere nadie es encarar una cuarta ola sino dar pasos hacia delante para evitar nuevos cierres que serían la estocada final para muchos establecimientos de la zona.
Lalín espera al 23 para que finalicen las solicitudes de ayudas de la Xunta
El alcalde de Lalín, José Crespo, explicó en Radio Voz respecto a las ayudas a la hostelería que el Concello está esperando a que el día 23 termine el plazo para que todos soliciten las ayudas a la Xunta. «Na semana seguinte quedaron en mandarmos aos concellos cales son as peticións dos nosos hostaleiros para ver que cantidade lle podemos poñer». Lalín quiere que sean 1.200. Dice que «temos dúas opcións: se a Xunta nos acepta poñer os 1.200 euros firmaremos coa Xunta, senón acepta, volveremos a ter outra reunión e o máis probable é sacar as bases tal como están e darlles nós os 1.200 a bares e restaurantes e 2.400 euros ao ocio nocturno que non abriu practicamente nada. É o dobre de incordio pero en vez de cobrar 1.000 cobrarán 1.200» indicando que «se o noso acordo colle dentro da Xunta, perfecto; que non colle, facémolo por libre».