Paco Aguiar sigue con la labor de engrase del equipo, que irá a más
27 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Ensamblar un nuevo equipo requiere paciencia y trabajo. Dos virtudes en el Embutidos Lalinense que deben seguir aflorando a pesar de la tercera derrota seguida, la última el pasado sábado en casa ante el Chapela. Solo se consumió una sexta parte de la liga regular en la Primera Nacional y resta por tanto mucho camino a recorrer para el Balonmán Lalín. Las bajas también jugaron en su contra en algunos de esos encuentros, donde se logró mantener un buen nivel pero pesaron momentos puntuales de desconexión o bajón físico. Cuestiones a ir puliendo poco a poco.
Los rojinegros arrancaron la liga con solvencia. Fueron dos victorias seguidas cómodas. Pero no permitían evaluar el verdadero nivel de la plantilla, al enfrentarse a rivales teóricamente inferiores como en la práctica se confirmó. La primera piedra de toque llegó ante el Xiria, actual líder con pleno de victorias, donde se estuvo por detrás pero con buen tono de los lalinenses. A continuación se encajaba otra derrota ante el Luceros y el sábado la tercera frente al Chapela, tras rozar la remontada y después de darle la vuelta al marcador mediada la segunda parte.
Las tres derrotas comienzan a pasar factura en la clasificación al Lalinense, ya noveno con solo cuatro puntos, los mismos que sus dos inmediatos perseguidores. Ahora le tocará un partido a domicilio en principio asequible, en la cancha del BM Pontevedra. Para los de Paco Aguiar resultará vital romper la racha negativa y seguir creciendo como equipo. El objetivo pasa por ir de menos a más en la liga y competir bien ante cualquier rival.
Debut con victoria del BM Deza
El Parrillada O Mordisco Balonmán Deza debutó con victoria en liga en Segunda Autonómica. Venció por 28-21 en su cancha al BM Tui B a pesar de contar con varias bajas en el equipo. Los dezanos ya habían terminado con un buen balance de tres victorias y dos derrotas la Copa Federación, que les sirvió de test previo.