Crónica | En el ambulatorio se atendieron ya numerosos casos En el centro de salud dezano se están realizando los primeros análisis. Los síntomas del trastorno gastrointestinal son los mismos que se sufrieron ya en A Estrada
31 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?ue el clima está cambiando, lo sabemos todos. Las estaciones ya no son lo que eran, el calor no siempre llega cuando se le espera y el frío nos pilla la mitad de las veces desprevenidos. Parece que a los virus les pasa lo mismo y algunos andan un poco despistados. Los vecinos de Lalín están empezando a sufrir los efectos de un virus gastrointestinal que ya padecieron los habitantes de A Estrada y que se está propagando poco a poco por todas partes. Lo curioso es que este tipo de trastornos intestinales, con vómitos, fiebre y diarreas son más frecuentes en otras épocas del año con más calor, incluso acompañadas como éste de un proceso catarral. En el ambulatorio de Lalín ya atendieron a numerosos pacientes aquejados de este mal, especialmente niños en edad escolar. En estos casos, el contacto en clase y el hecho de que sobre todo los más pequeños no hayan desarrollado aún un sistema inmunitario lo suficientemente fuerte ayuda a que el virus que se propague. En las guarderías y los colegios ya se empiezan a notar las ausencias, aunque no son muy llamativas. Ayer la afluencia de usuarios al centro de salud de Lalín fue pequeña, probablemente por culpa del mal tiempo y el temporal del día anterior que aún coleaba. El pediatra y coordinador del ambulatorio, el doctor Luis Antelo, explica el virus empieza a remitir en unas 48 horas. Lo único que se puede hacer es paliar los síntomas y tomar paracetamol para bajar la fiebre, además de beber mucha agua a pequeños sorbos, para conseguir que el estómago la tolere mejor. En el caso de los niños se debe controlar especialmente la fiebre y administrarle un antitérmico: Apiretal o Dalsy. La falta de apetito acompaña a este cuadro vírico y precisamente las ganas de comer es, según apunta este doctor «un síntoma de que va pasando». Una atención que se completa evitando de la dieta los lácteos, menos el yogurt.