Mikosih, la firma estradense que crea complementos al gusto de cada cliente

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

A ESTRADA

miguel souto

Elena Camba convirtió su afición en profesión para poder conciliar

01 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La época de bodas y comuniones está a la vuelta de la esquina y el sector de los complementos entra en temporada alta. Hoy las opciones son casi infinitas. Aún así, hay ocasiones en las que no es fácil encontrar en las tiendas lo que se tiene en mente. Eso es lo que le pasó hace años a Elena Camba Matos (A Estrada, 1983), que con el tiempo acabó creando su propia marca de complementos, Mikosih.

La estradense tenía una boda y quería llevar un tocado, pero ni en las tiendas físicas ni en Internet dio con uno que colmara sus expectativas, «Ningún me facía sentir cómoda comigo mesma», explica. Otra persona se habría dado por vencida y se habría conformado con un sucedáneo, pero Elena, que de pequeña ya jugaba a hacerle vestidos a sus muñecas con viejos retales que encontraba por casa, decidió diseñar el tocado ella misma. Le gustó tanto el resultado y recibió tantas felicitaciones, que por primera vez se planteó dedicarse a la fabricación de complementos.

Elena Camba había estudiado Traballo Social, pero al hacer las prácticas de fin de carrera se dio cuenta de que el oficio no le convencía. Ejerció solo un mes antes de dar el salto al sector de la moda, donde trabajó en distintos comercios y boutiques de A Coruña hasta que se lanzó al emprendimiento. El empujón para hacerlo se lo dio la maternidad. En el año 2017 nació su primer hijo, Román. La estradense tenía claro que quería ver crecer a su pequeño, así que empezó a formarse en distintas técnicas y montó en su casa un pequeño taller de complementos.

El trampolín para mostrarlos fue otra boda, la de su hermana Sandra, en el año 2018. Diseñó el tocado de la novia, el suyo propio y el de varias invitadas. Fue el escaparate perfecto para mostrar lo que podía salir de sus manos.

Poco después, en enero del 2019 nació la marca Mikosih. «Eu, de xeito cariñoso, chamáballe ao meu fillo ‘Mi cosi’. Só tiven que cambiar o ‘c ‘por unha ‘k’ e poñerlle un ‘h’ ao final para ter o nome da marca», cuenta.

Desde mayo del 2021 la firma cuenta con el sello de Artesanía de Galicia. Es socia de la cooperativa Creativas Galegas, que tiene una tienda física en la calle Calderería de Santiago y vende a través de la web www.mikosih.es o de Instagram (@mikosih).

Una autónoma todoterreno con un control de calidad estricto

Tras doce años viviendo en A Coruña, Elena Camba regresó a A Estrada en el 2022, justo antes del nacimiento de su segundo hijo, Luca. Ahora compagina la crianza de los dos pequeños con la promoción de su marca. Le faltan horas al día. Por eso muchas veces tiene que sacrificar fines de semana. «Son autónoma e fago eu todo: o deseño, o produto, as fotos, as vendas...», explica.

La estradense se ha formado en sombrerería con fibras naturales —como fieltro de lana o sinamey— y en tocados de porcelana fría. Ahora está con otro curso de patronaje. «Hai que seguir formándose sempre», dice.

En su colección tiene tocados, cuellos desmontables, diademas, bolsos de fiesta o de calle o riñoneras. Todo se hace a la medida. «Eu teño unha mostra, pero fanse encargos personalizados», cuenta. Eso sí, Elena solo acepta encargos que sabe que van a quedar impecables. «Son moi perfeccionista. O meu control de calidade é moi estrito», dice riendo.

Tras doce años viviendo en A Coruña, Elena Camba regresó a A Estrada en el 2022, justo antes del nacimiento de su segundo hijo, Luca. Ahora compagina la crianza de los dos pequeños con la promoción de su marca. Le faltan horas al día. Por eso muchas veces tiene que sacrificar fines de semana. «Son autónoma e fago eu todo: o deseño, o produto, as fotos, as vendas...», explica.

La estradense se ha formado en sombrerería con fibras naturales —como fieltro de lana o sinamey— y en tocados de porcelana fría. Ahora está con otro curso de patronaje. «Hai que seguir formándose sempre», dice.

En su colección tiene tocados, cuellos desmontables, diademas, bolsos de fiesta o de calle o riñoneras. Todo se hace a la medida. «Eu teño unha mostra, pero fanse encargos personalizados», cuenta. Eso sí, Elena solo acepta encargos que sabe que van a quedar impecables. «Son moi perfeccionista. O meu control de calidade é moi estrito», dice riendo.