Una hilandera de A Estrada en la era de Internet

La estradense recoge lana de oveja, hila al estilo tradicional y prepara un tutorial para que no se pierda este legado


a estrada / la voz

Mari Carmen López tiene una curiosidad infinita. Antaño, cuando vivía en Andorra, no tenía apenas tiempo para saciarla. Pero regresó a casa hace años para cuidar a su padre y, cuando este falleció, se encontró con todo el tiempo del mundo. No lo desaprovechó. Mari Carmen dio rienda suelta a sus inquietudes y empezó a indagar sobre los oficios tradicionales de la zona. Llegó a hacer una recopilación de toquillas tradicionales que es una joya etnográfica e incluso tejió cuatro modelos reproduciendo otras tantas prendas históricas que rescató de trasteros y palleiras cuando estaban a punto de pulverizarse. «Muchas se quemaron porque no se les daba valor. Y es una pena. Esta que tejí yo con un modelo antiguo, sienta como ninguna que puedas comprar en una tienda», cuenta Mari Carmen.

Su última aventura etnográfica está protagonizada por la lana. No las madejas que se compran en cualquier mercería. La lana pura de oveja. Tal cual queda después de trasquilar al animal. «No vale cualquiera. Tiene que ser de oveja merina», puntualiza Mari Carmen.

La estradense, que tiene un punto ecologista, anima a todo el mundo a aprovechar los recursos naturales que están ahí. «En lugar de tirar la lana, se pueden hacer prendas con ella», dice. «Si los piensas, de la oveja se aprovecha todo: la lana, la carne, la leche y hasta la piel para hacer panderos y otros instrumentos», comenta.

A ella el interés por el hilado le llegó por vía sentimental. Su bisabuela, Dolores Otero Vilar, originaria de Santa Cristina de Vea, fue hilandera. Como muchas mujeres de su tiempo, especialmente en el valle de Vea. «Murió con 96 años. Yo la recuerdo hilando», cuenta Mari Carmen. De ella heredó una rueca y un huso que tienen 136 años de historia y que guarda con esmero. Son piezas de museo. No se atreve a usarlas siquiera.

Sin embargo, no fue su bisabuela quien le enseñó a hilar a Mari Carmen. Fue Lola Lobelle, una mujer de Chantada afincada en A Estrada a la que conoció ejerciendo de voluntaria en actividades para mayores. «Su rueca era un palo de pino. Vino con él desde Chantada y fue ella quien me enseñó», cuenta la estradense. Mari Carmen fue buena alumna. Enseguida aprendió a hilar. Y no se conformó con eso. Con el hilo fabrica calcetines de lana que incluso tiñe ella misma experimentando con sustancias naturales al 100 %.

«Estoy probando», cuenta sacándose méritos. «El naranja lo consigo con varas de San José, potenciado con azafrán. Para otros colores uso ortigas, hortensia potenciada con ceniza, cocos de eucalipto secos o cáscara de cebolla», explica.

«Hay que ponerlo a hervir en una olla de las de antes. No valen las ollas exprés o las de acero. Yo pongo vinagre como mordiente, para que luego la prenda no destiña. Y tiño la prenda, no la madeja, porque así no tengo sobrantes de lana de colores distintos», comenta.

Estudiará la presencia local de grupos de teatro ambulante y la historia musical

La estradense completa el proceso en su casa y sin ningún tipo de artilugio industrial. Lava la lana en agua caliente para sacarle la grasa. «Hay que hacer unos cuatro lavados», precisa. La pone a secar y a clarear al sol -ha de ser en verano- y la selecciona. Los jirones pequeños, de la cabeza o de las patas del animal los utiliza para rellenar cojines o almohadas, pero no para tejer. El resto, entra en la fase de hilado. Con el hilo ya en madeja, se pone a tejer calcetines de pura lana que luego vende.

«Los habitantes de los castros ya trabajaban la lana. Lo hacían utilizando solo el huso y una rodilla. No hay tanta diferencia con lo que hago yo», cuenta.

Mari Carmen está orgullosa de perpetuar la tradición. Y además se preocupa de divulgarla para que no se pierda. «Hay una chica que quiso venir a aprender conmigo. Ya tengo relevo. Ya puedo morir tranquila», bromea.

De todas formas, para que animar a la gente a fabricar sus propias prendas de lana tiene está preparando un tutorial para colgarlo en Internet explicando todo el proceso, paso a paso.

Nuevos proyectos

El afán investigador de Mari Carmen López no acaba ahí. En sus ratos libres, la estradense ha empezado a indagar también en la historia de la Banda de Música Municipal de A Estrada y en la de los grupos de teatro ambulante que animaron el municipio el siglo pasado.

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