Cachetes

| JAVIER BENITO |

A ESTRADA

A CONTRAPELO

02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

SEGURO QUE si Dios pudiese dejarse caer por A Estrada en forma corpórea, además de sermonear a los ladrones de cepillos, les daba algún suave cachete para evitar nuevas tentaciones. O quizás no, que las creencias cristianas hablan de poner la otra mejilla. Pero los butroneros que ayer se llevaron los pocos euros guardados en la iglesia de San Paio al menos merecían una reprimenda. Cachetes o azotes que, para una mayoría de los españoles, no resulta reprobable e incluso aprueban si se les dan a los hijos. Discrepo con que puedan servir para evitar problemas mayores. Sobre todo porque resulta muy difícil establecer la línea en que pueden convertirse en maltrato. Sobre todo por la semilla que puede germinar en quienes los reciben. No me imagino golpeando a mi hija de cinco años. Prefiero la fuerza de la razón y el convencimiento.