Los responsables de la cabaña equina del Santo y de la organización de la Rapa de Bestas de Sabucedo tuvieron siempre un halo salvaje y de autonomía pero con un tono de perseverancia ante las dificultades que se fueron multiplicando en los últimos años para mantener las viejas tradiciones. Sobre todo en lo relativo a la conservación de las manadas, zonas donde pastan, control de la cabaña equina y incluso relaciones con los propietarios de los montes particulares de la zona y los comunales de las parroquias del entorno, pertenecientes a Cerdedo -sobre todo- y Forcarei. La manada del Santo cuenta con casi 500 animales, pero en la zona pastan cada vez más equinos de ganaderos del entorno o dueños desconocidos que no identifican a sus caballos. Por otro lado, los bandos municipales, primero el de A Estrada y más recientemente el de Cerdedo, sobre normativas de pastoreo libre y fórmulas para conseguir compensaciones por daños de los animales en cultivos privados, están creando un serio problema a los jóvenes de Sabucedo, que ya no saben dónde llevar a sus caballos. Existe una notable desazón que pone en peligro la continuidad de la fiesta y de la cabaña. El primer problema se centra en la proliferación de animales sin identificar. Indemnizaciones Cuando en una aldea retienen a ocho o diez caballos, que entraron en prados y cultivos privados, los dos o tres que puedan ser del Santo son identificados, pero al final es la asociación Rapa das Bestas la única que suele pagar por todos los daños. El Concello ya facilitó un seguro a la asociación para cubrir buena para de esas indemnizaciones. Pero los apresamientos de caballos se están repitiendo demasiadas veces, y ahora empiezan a extenderse por el municipio de Cerdedo, en cuyos montes comunales suelen pastar gran parte del año algunas manadas del Santo ; un bando municipal al respecto pone las cosas bastante difíciles a los jóvenes de Sabucedo, que llevan más de diez días trasladando manadas de un sitio para otro pero con la inquietud que supone saber que su parroquia no cuenta con montes comunales y que los animales casi siempre estarán en los que sí lo son, pero de otras aldeas, o en los privados de la zona de Sabucedo, Codeseda y entorno. Directivos de la asociación expusieron hace días la situación y sus dudas al alcalde y a Reboredo Baños. En principio, no se concibe una solución clara al problema, salvo la de concretar pactos específicos con las comunidades de montes del entorno, para que permitan pastar a la manada del Santo , aunque con indemnizaciones por daños en cultivos cuando corresponda, pero dejando fuera de esos acuerdos al resto de caballos y a sus dueños, contra los que se actuaría con más firmeza, y con la mayor rigidez que se recoge en los bandos.Reboredo sugirió a la asociación de Sabucedo que, con todos sus caballos bien identificados, se podría atajar en gran medida el problema, ya que facilitaría mucho la actuación contra los animales sin dueño conocido y sin control alguno; éstos serían apresados sin mayor justificación, y después vendidos o sacrificados. Al ser la rapa una fiesta de interés nacional, sería fácil conseguir ayudas oficiales. La opción de cercar algunas zonas de montes resulta inviable, aunque se está esperando un cierre muy necesario prometido para un tramo de la C-541.