La exposición recoge creaciones de media decena de creadores de la zona
30 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Entre los tesoros artísticos exhibidos en un ir y venir de plantas del museo de la Cidade da Cultura en Santiago, en la tercera macroexposición organizada en el Gaiás por la Xunta con el agua como hilo conductor, no faltan joyas fabricadas por las manos de creadores de Deza. En Auga Doce podemos encontrar desde una delicada pintura del pintor silledense Manuel Colmeiro a una espectacular caja de luz del lalinense Álvaro Negro, entre otras obras que comparten espacio con nombres de prestigio internacional como Gerhard Ritcher, David Hockney o Mario Merz.
En el recorrido por las distintas plantas, con distintas temáticas siempre referidas al agua, la primera pieza que podemos disfrutar con marchamo dezano es una escultura de la silledense Elena Colmeiro. Una obra de 1984 sin título, de arcilla refractaria con óxidos que ejemplifica la producción de esta artista en los últimas décadas. Formas sinuosas, surcos estriados y una belleza áspera, de sentimientos exprimidos sin cortapisas ni caer en el deleite visual de lo armonioso.
Junto a las creaciones de artistas dezanos no falta tampoco en ese recorrido comarcal por la exposición la presencia de la Festa do Salmón de A Estrada. En este caso a través de un cartel de una de sus ediciones, protagonizado por dos ejemplares del pez rey entrelazados formando un círculo, con el azul cobalto como protagonista de sus cuerpos en un depurado diseño para una cita gastronómica que llega en mayo.
Si Elena Colmeiro presenta una de sus esculturas de arcilla tampoco falta la presencia de su padre. De Manuel Colmeiro encontramos el óleo As lavandeiras, una delicada obra con media docena de mujeres atareadas en el lavado o tendido de la ropa. Las formas, las tonalidades y una cuidada composición definen esta creación del pintor silledense. También destaca por la ligereza de las pinceladas una pequena aguada del artista lalinense Laxeiro, de 1941, que refleja una paisaje urbano con un depósito de agua en segundo plano.
Antón Lamazares participa en esta muestra del Gaiás con su obra Ofelia, una representación femenina de trazo difuminado sobre cartón donde las arquetípicas veladuras del artista lalinense la cubren de misterio. Como el que encierra la caja de luz con esmalte, de grandes dimensiones, de Álvaro Negro. Líneas sinuosas de mil colores que asemejan el discurrir del agua. Y, como curiosidad, una última pieza de Xurxo Oro Blanco, el artista que se considera ourensano pero que nació en Agolada, como refleja la ficha colocada junto a su esculutura Esquís 3000. Arte dezano que merece beber en Auga Doce.
Reportaje arte de deza en el gaiás