27 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Existen recelos sobre la incineradora de O Irixo. Porque todos intuimos que los controles de Galicia no son los de Alemania: una cosa es lo que ponga el papel que sale por la chimenea, y otra, lo que salga. Así que no tranquiliza mucho confiar en los vientos sur-suroeste, porque podría producirse un efecto Prestige, cuando las corrientes nos devolvieron el chapapote que donábamos a Portugal.