El Estradense se reencuentra a sí mismo con una goleada al Tomiño

Lorena G. C.

DEZA

El Club Deportivo Estradense regresó por la senda a la que se había acostumbrado antes del paréntesis de Pontellas, y ayer pasó como una apisonadora sobre un Tomiño que viajaba a intentar apurar sus opciones de permanencia en la categoría, pero que solo consiguió hundirse más tras su paso por A Baiuca.

Los pupilos de Ramiro Sorbet fueron los amos y señores del partido y no permitieron que el rival, que acudía solo con 14 efectivos, disfrutase de una sola ocasión de gol. Los rojillos parece que quieren quemar los cartuchos que le restan, y la goleada de ayer fue un ejemplo. Con una actitud totalmente luchadora los locales saltaron al campo y a los pocos minutos disfrutaban ya de un rédito 2-0 en el marcador. Julián fue el encargado de abrir la cuenta local al borde de los diez minutos tras un saque de esquina que Guti tocó antes de que su compañero de equipo diera entrada al esférico en la meta defendida por Jorge. Sin mucho tiempo para recuperarse del primer tanto, fue también Guti el que aprovechaba un balón medio muerto que perdió el portero visitante tras otro saque de esquina. La efectividad rojilla era patente, y la velocidad y el gran juego se presenciaban sobre el césped frente a un rival inoperante y desbordado desde el minuto uno. Los dos goles de la primera mitad dieron tranquilidad al Estradense para disfrutar del descanso.

Con la reanudación, y lejos de conformarse con lo hecho en el primer tiempo, el equipo de Ramiro Sorbet dio continuidad a la filosofía que le había dado buen resultado en el asalto inicial, y jugó a acechar la portería defendida por Jorge hasta el minuto 85, cuando el técnico visitante optó por cambiar a su guardameta y dar entrada al suplente Luis.

Cuando apenas habían pasado cinco minutos tras el descanso, Julián subía su segundo tanto de la tarde en una jugada de contraataque; a renglón seguido, Adao también se sumaba al carro goleador rojillo al encontrarse solo ante el meta del Tomiño y firmar su tanto en una jugada que a medio camino entre una vaselina y un cabezazo.

Con los cuatro goles en el bolsillo, y ante un rival cruzado de brazos y al que A Baiuca le estaba pasando factura física, los de Sorbet levantaban el pie en el tramo final del choque. Aún tuvieron opciones para anotar más goles, pero acabaron fuera de la meta visitante.

A la espera de los rivales

El Estradense, con los deberes hechos, espera hoy los resultados de Choco y Portonovo. Si el Sporting Celanova diese esta tarde la sorpresa en el Campo de Baltar, los rojillos se quedarían a un solo punto del Portonovo a falta de tres partidos para el remate de la Liga. El Choco, de perder esta tarde con el Pontellas, se quedaría a una victoria para los de A Estrada.