Unións Agrarias-Upa analizó las propuestas de la Comisión Europea para el sector lácteo y considera que parte de las mismas no buscan el beneficio del conjunto de los ganaderos de leche de la Unión Europea sino sólo de algunos ganaderos.
Esta organización agraria «muestra su absoluto rechazo a la propuesta de modificación de la gestión de la cuotas lecheras» para el actual y el próximo ejercicio lácteo, según la cual la cuota existente en la reserva nacional no se podrá utilizar para compensar los sobrepasamientos individuales de los ganaderos. La propuesta de la comisión, por el contrario, es que cada ganadero que supere su asignación de cuota pague la supertasa y tal dinero vaya destinado a la financiación de planes de reestructuración sectorial.
El sindicato considera que esta medida «es contradictoria con el denominado aterrizaje suave recientemente aprobado por la Comisión en el Chequeo Médico de la PAC». La Comisión «liberaliza por un lado y, por otro, aplica penalizaciones a las explotaciones que produzcan más, lo cual es absurdo», señaló ayer desde Madrid el secretario comarcal de Unións Agrarias y de Ganadería de UPA, Román Santalla.
Añade el sindicalista lalinense que la propuesta estrangula a países que como España son deficitarios en cuota láctea y que históricamente han estado impedidos en su acceso al mercado, agravándose con esta medida las diferencias y las desventajas en relación a los países excedentarios en esta producción.
Pagar supertasa siempre
Según señala esta organización agraria, la nueva forma de gestionar las cuotas lácteas no ofrece a los ganaderos de los países deficitarios ninguna posibilidad ni de reestructurarse ni de modernizar su explotación «porque cualquier movimiento en este sentido conllevará pago de supertasa».
De este modo, según asegura el sindicato, se impide el acceso a la producción lechera a los ganaderos más dinámicos, a los más jóvenes y eficientes, impidiendo planificar y desarrollar las explotaciones con vistas al escenario del año 2015.
Otra propuesta de la Comisión también encuentra rechazo de Unións Agrarias-UPA. La inmediata intención del organismo europeo de adoptar formalmente la modificación de la normativa de ayudas estatales para que los estados miembros puedan abonar una cantidad máxima por agricultor en concepto de ayudas nacionales abunda en lo mismo, aumentando las diferencias entre ganaderos dependiendo del estado en que se encuentren. A este aspecto se opone la Política Agrícola Común, PAC, en sus objetivos fundamentales de mejora de la cohesión territorial.
Roman Santalla concluye que «es hora de que la Comisión Europea deje de improvisar, deje de renacionalizar la PAC y aporte de una vez alternativas reales para el sector lácteo con presupuesto específico para las mismas».
Asignatura pendiente
En esta misma línea de crítica Unións Agrarias-UPA señala que el reequilibrio de la cadena láctea evitando los abusos de unos eslabones sobre los otros «es una asignatura pendiente y que debería estudiarse de inmediato».