El británico Paul Murphy reemprendió ayer su particular Camino a Santiago desde la capital dezana, donde permanecía desde el lunes para reparar su motocicleta
14 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Paul Murphy abandonó hace tres semanas su domicilio en el condado de Norfolk, al este de Londres: con su Honda CB 500 y el equipo de acampada, iniciaba sus vacaciones en un recorrido que le llevó desde Marruecos a Ceuta y el sur de España, para cruzar la península hacia el norte, en su peculiar Camino de Santiago. El lunes recaló en Lalín, donde por cuestiones técnicas permaneció hasta el mediodía de ayer: una caída rompió una estribera y una maneta de su moto, y hubo de esperar la llegada de las piezas para proseguir viaje a Santiago.
Paul Murphy señala que está más interesado en la historia que rodea al camino jacobeo que en una motivación religiosa: «Pude sentir lo que sentían los primeros peregrinos, disfrutar la naturaleza»; convencido de que «la belleza de España está en los sitios pequeños», ha realizado la ruta evitando las grandes ciudades, intentando conversar con su limitado castellano con los habitantes de los pueblos: «Me gusta parar y hablar con la gente. La gente de Lalín es mágica», señala. Cuando se le pregunta por la comida, la respuesta es una exclamación acompañada de un elocuente gesto: «Ohhhhh!!!», para añadir que podría quedarse en Lalín por esta razón. La localidad le ha gustado, aunque admite su disgusto por no poder visitar el museo Ramón Aller por las obras de pintura que se realizan: un espacio del que le interesaba conocer la exposición del astrónomo, y en el que destaca lo bueno que sería utilizar el observatorio.
Rutas desde Santander
Ayer preveía llegar a Santiago, y conocer todos sus monumentos. En una semana concluye sus vacaciones, que quiere aprovechar para su labor de organizador de rutas en moto. Y es que Murphy continuará camino hacia Santander, y pretende estudiar la posibilidad de organizar rutas en moto desde Inglaterra a Santiago: cruzarían en ferry desde Porstmouth a Santander, y continuarían hasta Santiago. Cree que la peregrinación a la capital gallega es la más famosa «y es más real, más espiritual, que ir a Roma»; sin olvidar, risueño, la «conexión celta» entre Inglaterra y Galicia. Toda una experiencia para compartir al regreso a su país con su hermana Francesca, profesora de Teología en la Universidad de Aberdeen, una asidua al Camino Jacobeo.