«Siendo roja, mujer y joven no lo tuve fácil de entrada, pero la gente tiene sentido común»

R. G.

DEZA

05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A Begoña fue la Medicina la que la llevó a A Estrada en los albores de la democracia. Es de Bilbao y allí, entonces, no había facultad, así que se instaló en Santiago, se especializó en Pediatría y eligió A Estrada como primer destino profesional. Había participado activamente en los movimientos estudiantiles y fue comunista clandestina y con carné.

El aterrizaje en A Estrada no fue fácil. «Yo llegaba como roja. Mujer, roja y joven. A nivel profesional el primer mes no me resultó fácil. Había días que tenía sólo cuatro o cinco niños en la consulta», recuerda. «Sin embargo, la gente tiene sentido común y en poco tiempo me aceptó. Al final cerraba yo el ambulatorio y atendía pacientes en casa, fuera de hora», explica.

Begoña fue promotora de la unión local de CC. OO. En las primeras municipales democráticas reunió un grupo de gente «con mucha capacidad de trabajo y poco afán de protagonismo». Formaron la Agrupación Independiente y Democrática de A Estrada (AID). «Como PC no habríamos conseguido nada. La única comunista de la lista era yo, y tampoco estaba ahí como tal. Lo que queríamos todos era intentar democratizar un poco el país», explica. «Fue una experiencia muy intensa. No existía la democracia y teníamos que aprender a hacerla. Yo no me he callado casi nunca y ante casi nadie y andábamos casi todos los días a la greña, pero fue gratificante», recuerda. Hoy ejerce como pediatra en Asturias y está desencantada con la política. «La política no derivó hacia donde me hubiese gustado. No hay ningún partido que me convenza», indica.