El Instituto Nacional de Meteorología cuenta en la zona con varios colaboradores que diariamente recogen datos
13 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Aficionados a la metereología y apasionados por el tiempo. Son calificativos que se pueden aplicar a muchos de los colaboradores con los que cuenta el centro territorial de Galicia del Instituto Nacional de Meteorología. Personas que cada día de forma meticulosa y de forma altruista, sin recibir nada a cambio, realizan con minuciosidad diversas mediciones. A medida que pasa el tiempo las estaciones manuales van dejando paso a las automáticas. Ahora mismo en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes existen tres estaciones ubicadas en Silleda, A Estrada y Forcarei.
De estas sólo es automática y funciona de forma autónoma la de A Estrada que se encuentra en el instituto García Barros. Esta recoge ella misma los datos de temperatura y lluvia que llegan directamente al Instituto. En el parque de bomberos intercomarcal, ubicado en Silleda se ubicará una nueva estación automática que recogerá no sólo datos relacionados con la cantidad de lluvia caída y la temperatura sino que también medirá otros parámetros como la fuerza del viento. En Silleda hay desde hace muchos años una estación. Inicialmente, según apuntan desde el Instituto Nacional de Meteorología, estuvo en el cuartel de la Guardia Civil y ahora en casa de un guardia.
En Forcarei se encuentra también en el cuartel de la Guardia Civil y son los guardias del puesto los que se encargan cada día de esta tarea. Se trata de una pequeña caseta en cuyo interior hay unos termómetros y un medidor pluviométrico. El trabajo de los colaboradores consiste en acercarse todos los días a la caseta en diferentes horas, una de ellas, a primera hora de la mañana, anotar los datos registrados y pasarlos a final de mes.
Una ayuda inestimable
Una ayuda que para el Instituto continúa siendo inestimable. Destacan que cambiar la forma de medir puede provocar una variación en los datos. En la actualidad el Instituto cuenta con 130 colaboradores y otras tantas estaciones muchas de las cuales están situadas en monasterios, colegios o cuarteles.
Además de los encargados de realizar estas mediciones hay otra serie de ayudantes que se dedican a otras tareas muy necesarias para estudiar el comportamiento del clima y las variaciones que se producen cada año. Son los observadores de la flora y la fauna.
Hombres y mujeres de campo que se dedican a observar bosques y prados. Son los que anotan con minuciosidad cuando llega la golondrina, el comportamiento de las aves, cuando florece cada especie y un sinfín de pautas que requieren una observación precisa y detallada y que sin la ayuda de toda esta gente repartida por todo el territorio sería imposible de realizar.
En cuanto a los datos enviados. En diciembre del 2007 la estación de Silleda recogió una precipitación de 82,8 litros por metros cuadrado frente a los 168 que suele registrar de por medio en el último mes del año. En A Estrada se recogieron 82,8 cuando lo normal sería también 168 y en Forcarei 56,7 frente a los 320 de otros años. El día 25 fue el más lluvioso con valores próximos a los 20 litros por metro cuadrado. Las temperaturas medidas fueron de 0,5 grados inferiores a las medias habituales de diciembre. En A Estrada el día más frío del mes fue el 16 con menos 3,3 grados y en Deza se alcanzaron valores entre menos cinco y menos diez grados. En el 2007 el día más cálido fue el 6 de septiembre con máximas en torno a los 35 grados, mientras que en julio y agosto las temperaturas superaron con dificultad los 30 grados. Un año que resultó ser mucho más seco de lo habitual. En octubre sólo se midieron 3,9 litros de precipitación.