El paso del AVE por Lalín afectaba al yacimiento arqueológico, tras basarse el Adif en la redacción del proyecto constructivo en un dato erróneo sobre el emplazamiento de estos lugares a preservar en el Plan Xeral de Ordenación Municipal. Ante la previsible destrucción del castro y a petición del Concello de Lalín, la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural autorizaba el pasado octubre prospecciones para evaluar la relevancia del enclave.
En un primer momento los restos hallados no eran significativos, como algún trozo de cerámica y un medallón de bronce. El arqueólogo de la delegación pontevedresa de Patrimonio, Xulio Carballo, aseguró que tres cuartas partes del Castriño de Bendoiro están destruidas por los trabajos agrícolas. Para preservar el yacimiento se requeriría una alteración del trazado del corredor ferroviario, que finalmente se llevará a cabo. La evaluación de los hallazgos llevó en abril de este año a la Consellería de Cultura a negociar con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, comprometiéndose el Adif a efectuar cambios para salvaguardar el Castriño de Bendoiro.
Las primeras catas puestas en marcha se complementaron con otras en tres subzonas más, autorizadas el pasado junio y que ahora han dado como resultado un posible hallazgo de relevancia en espera de que se confirmen las teorías de los arqueólogos.