En directo | Teatro para bebés en A Estrada El teatro no es sólo un espectáculo para adultos intelectuales. Caramuxo demostró ayer en el Principal que un bebé puede disfrutar más con una obra que con un sonajero y una pelota
14 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Soberano será cosa de hombres, pero el teatro es cosa de todos. Así lo demostró ayer la compañía Caramuxo, que guió a un grupo de bebés estradenses en su primer viaje teatral. El vuelo tenía 80 plazas y se cubrieron 76. El itinerario transcurrió por los reinos de Neptuno, entre barcos, marineros y peces capaces de estimular los sentidos de los espectadores noveles. Los pequeños realizaron la travesía en compañía de sus padres y con todos los privilegios de primera clase. En el teatro para bebés no hay que pelearse por conseguir butaca en primera fila. Las especiales características del espectáculo permiten que el público al completo se integre en el propio escenario. «Este é un tipo de teatro especial no que se precisa maior proximidade. Aquí, en lugar de estar no patio de butacas, o público sube ó escenario e séntase formando un círculo sobre unha moqueta. É un espectáculo máis cercano baseado nas sensacións», explicó ayer el responsable de Caramuxo, el actor Juan Rodríguez. Caramuxo es una compañía pionera en la implantación del teatro para bebés en Galicia. Nació en A Coruña en el año 2003 y se especializó en teatro para niños y de calle. A finales del 2005 estrenó Glub, glub , el primer montaje teatral gallego específico para niños de entre seis meses y tres años. Desde entonces ha realizado una veintena de representaciones de esta pieza que ayer llegó al Principal y que sigue siendo la única alternativa para bebés de la comunidad. «A historia é moi sinxela», comenta el actor Juan Rodríguez. «Está narrada por un mariñeiro e fala da amizade entre un barco de papel afundido no fondo do mar e un peixe», explica. El lenguaje es sencillo, pero la pieza está repleta de estímulos que dejan boquiabiertos a los pequeños. «Hai unha máquina que fai pompas, un acuario no que a auga se tingue de cores, unhas caixas con ruídos que se abren, xogando co efecto sorpresa; títeres, xogos de luces, un globo xigante...» relata el actor. «O obxectivo vai máis aló do teatro. É tamén educativo», asegura. La demanda de teatro para bebés crece cada día. «Enche un oco lúdico moi importante porque se dirixe a nenos moi pequenos ós que os artificios doutro tipo de espectáculos aínda os asustan», explica Juan odríguez.