Mientras en algunas ciudades los vecinos se pegan por conseguir una entrada para una de las discotecas de moda que organizan cotillones interminables a precios astronómicos, en Deza y Tabeirós-Montes se impone la ruta por los pubs y discotecas habituales del fin de semana. Los juerguistas de la zona no temen el frío y prefieren el picoteo de bar en bar que el pago de una entrada para pasar toda la noche en una fiesta en un local cerrado. En A Estrada, la discoteca Nicol¿s ofrece entrada gratuita con cotillón. Por su parte, Tattoo cobrará una entrada de 6 euros con derecho a cotillón y copa. El año pasado, el local cobraba 5 euros a las chicas y 7 a los chicos, pero este año ha optado por una tarifa media común a ambos sexos. En Lalín, la discoteca Planet no cobrará entrada de ningún tipo. Hace dos años los empresarios ensayaron una fórmula novedosa en el municipio. Ofrecían un pase de 30 euros para los hombres y 20 para las mujeres con el que se podía acceder a la discoteca y a cinco pubs con barra libre. Pero el sistema no funcionó.