El Adif tendría que modificar el trazado del AVE en ocho kilómetros para preservar el enclave El tren pasará por el yacimiento al basarse su paso en un dato erróneo de ubicación en PXOM
26 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?as prospecciones autorizadas por la Dirección Xeral de Patrimonio al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) en el Castriño de Bendoiro apenas están sacando a la luz restos de interés. Algún trozo de cerámica y un medallón de bronce son algunas de las piezas descubiertas en unos trabajos que coordina la arqueóloga María del Pilar Fernández Pintos. En espera de que concluyan los sondeos, parecen confirmarse los datos aportados en su tesis doctoral por Xulio Carballo, doctor en Prehistoria y Arqueología y de arqueólogo de la delegación pontevedresa de Patrimonio. Un estudio en el que asegura que las tres cuartas partes del Castriño de Bendoiro están destruidas por los trabajos agrícolas. Un yacimiento arqueológico cuya conservación pende de un hilo, ya que está afectada por el paso del corredor ferroviario del AVE. La Dirección Xeral de Patrimonio había emitido un informe desfavorable solicitando una variación del trazado del AVE para que no afectará al castriño y al entorno del Pazo de Bendoiro. Algo que se tuvo en cuenta en la redacción del proyecto constructivo del tren de alta velocidad, pero posteriormente se detectó un importante error de cálculo: el emplazamiento del enclave arqueológico en el Plan Xeral de Lalín, en el que se basó el trazado, no era el real. Y justamente el terreno por la que se decidió que pasase el tren es donde está ubicado el castriño. Por tanto, la zona de protección fijada para este enclave y el castro de Bendoiro -situados uno al lado del otro- no fue la adecuada y ahora el castriño se verá afectado de manera directa. Una situación que llevó al Concello de Lalín a demandar a la Xunta que evaluase la situación y se preservase el yacimiento. Patrimonio decidió entonces autorizar las catas arqueológicas iniciadas estos días y que por el momento no han sacado a la luz restos de relevancia. La prospección en marcha tiene como principal objetivo analizar el estado en que se encuentra el castriño y cuánto queda de él, así como su grado de conservación. Pero preservarlo requeriría, según explicó Xulio Carballo, que el Adif tenga que variar el trazado del AVE para solucionar los problemas de curvatura en un tramo de ocho kilómetros, cuatro en cada dirección desde el yacimiento. Una medida que parece difícil de ejecutar dado lo avanzado de las obras del corredor ferroviario. Patrimonio tendrá que valorar la importancia del enclave, además de constatar si -como recogía Carballo en su tesis doctoral- sólo queda una cuarta parte del castriño y si hay restos de construcciones. Después, debe decidir si los restos se pueden recuperar mediante una excavación de urgencia y permitir o no el paso del AVE por el castriño.