A rúa do vento Disfraces del siglo pasado, trajes de 6.000 euros y casacas de general con?galones reales imponen una visita a la muestra sobre el carnaval del Ulla inaugurada ayer
11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.A Estrada se ha vuelto a poner el disfraz para celebrar el inicio del Año Cultural. La edición del 2006 se centrará en la promoción del entroido del Ulla. La primera actividad programada acaba de arrancar. El centro cultural Caixanova acoge desde ayer una interesante exposición sobre la arraigada tradición carnavalesca local. La muestra reúne más de una veintena de vistosos trajes de correos y generales de los ejércitos del Ulla. Entre la indumentaria carnavalesca, cedida para la exposición por los vecinos de parroquias como Arnois, Santa Cristina de Vea, Cora, Couso, Santeles o Paradela, se encuentran trajes valorados en más de 6.000 euros. Una chaquetilla con galones originales La muestra esconde algunas reliquias, como una chaquetilla donada a los vecinos de la parroquia de Santa Cristina de Vea por un militar retirado que, en lugar de réplicas de medallas, luce los galones originales conseguidos en la batalla. La exposición bucea en la etnografía local y recupera dos de los personajes que hoy ya no participan en las comparsas. Uno de ellos es el Rey, que abría los desfiles del entroido más antiguo del Ulla. Un traje de Rey propiedad de la parroquia de Santa Cristina de Vea es la pieza más antigua de la muestra. Lleva gorreta alta con arcos en lugar del gorro de plumachos y una capa de medio lado. Se calcula que el disfraz puede alcanzar los 150 años. El de Bonito es otro de los disfraces más antiguos que se exhibe. Era típico de los carnavales de Santeles. Llevaba un gorro llamado chambergo cubierto de plumas pequeñas y dos chales cruzados por encima de los hombros en lugar de chaqueta. Era el antagonista del Feo, que vestía ropajes viejos. La muestra se complementa con espadas, sables, bastones de general, revenques (las fustas con empuñadura de plata y correa de cuero que llevaban los correos carnavalescos) y todo tipo de complementos para los caballos de los generales, desde plumachos para adornar la frente hasta espuelas. Una colección de fotografías antiguas rescata el entroido de otros tiempos. Los estudiantes pudieron conocer el proceso de edición e impresión del periódico, además de visitar las instalaciones del museo de Sabón, demostrando un gran interés por la prensa.