Reportaje | El PXOM a punto de ser aprobado respetará los escasos inmuebles antiguos En los años veinte y treinta surgieron los??primeros edificios de viviendas, y desde entonces este tipo de construcciones están arrinconando a las viejas casas unifamiliares del centro
22 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Hay muchos pueblos más abajo de Piedrafita -incluso importantes y con más entidad que A Estrada- a los que un emigrante que se marchara en??los??años cuarenta o cincuenta podría volver ahora, y reconocerlos. El PXOM que debe quedar aprobado definitivamente en pocos días favorecerá a partir de ese momento, en la villa estradense, la tendencia que tiene diezmados los perfiles que caracterizaban al casco urbano en los años treinta y cuarenta. Pero las viejas construcciones, de cierto valor, quedarán protegidas. Fue la construcción de los primeros grandes edificios, con cuatro o cinco plantas y viviendas concebidas para ser alquiladas, lo que, en los años veinte y treinta marcó la futura tendencia. Las viejas casas unifamiliares de la segunda mitad del XIX y de principios del XX empezaron a dejar paso a esas nuevas construcciones. En los sesenta, los pisitos ya empezaron a proliferar, y desde finales de los ochenta un fuerte auge urbanístico acabó por redefinir los nuevos??perfiles de la villa. En la actualidad, no es muy difícil encontrar a esas primeras construcciones de viviendas, con varias alturas. Van a quedar protegidas, en mayor o menor medida, por el Plan Xeral. A principios de los años treinta, un emigrante retornado y con dinero, Escobero, levantó el edificio de Calzados La Esquina y de A Farola. Las viviendas se alquilaban. No era entonces normal la venta de pisos como se entiende ahora. En la rúa Peregrina, enfrente a la actual librería Faro, surgieron poco después otros edificios similares, con viviendas para alquilar, así como en la actual calle Calvo Sotelo y en la propia plaza de A Farola -como el que acoge ahora la cafetería Plaza- y siguieron, acabada la guerra, el edificio con viviendas que levantó Caixa Vigo y otros en el tramo de Fernando Conde más próximo a la Puerta del Sol. Abierta la avenida Benito Vigo, en el tramo más alto surgieron en los cincuenta edificios con más de cinco alturas. Lo que ocurrió después, desde los ochenta e incluida la apertura de nuevas calles -algunas en el mismo centro urbano- ya lo saben ahora todos los estradenses. Esos históricos edificios de viviendas siguen de pie, y en su entorno quedan ahora cada vez menos casas unifamiliares, de las de antes. Algunas de las más bonitas, alineadas en la calle Calvo Sotelo quedaron protegidas. Con el Plan Xeral El PXOM favorecerá, en los aspectos relacionados con las nuevas construcciones, el desarrollo urbanístico en el centro urbano con edificios de bajo y dos, tres o cuatro plantas de viviendas. Para ello se crearán los denominados SUNC, once en total. Son grandes o medianos espacios céntricos con edificabilidad y condiciones idóneas para ese tipo de edificios. De los límites de esos SUNC hacia el exterior -pero siempre pegados al casco urbano- el Plan Xeral crea los denominados espacios urbanizables, donde sí cabrían las viviendas unifamiliares y construcciones residenciales.