EL CRISOL | O |
21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HACE CUATRO madrugadas???le dí una tregua al profundo convencimiento de que el cine que se hace en España -salvo excepciones- sólo se lo tragan en Albania, y además en las zonas más deprimidas. Acepté ver en la tele un peli titulada Hombres felices , y a los cinco minutos ya sabía que el siguiente filme español que vea será bajo amenaza cuchillera . En el último minuto de la peli apareció Dafne Fernández. El largometraje debió reducirse a esos sesenta segundos. Hace dos madrugadas quise ver, y no me arrepentí, un viejo reportaje que pasaba la Segunda sobre los niños mendigos de una estación del suburbano moscovita. En las estaciones del metro se conservaban estatuas de piedra y grandes símbolos en mármol del anterior régimen, el de los Lenin, Stalin y demás. Seguían allí, y creo que nadie los quitará antes del fin del mundo. Lo que sí desapareció hace poco fue una placa de calle con el nombre del Franco en Lalín. Han puesto ahora otra de papel. En otros puntos de España desaparecieron hasta los caballos que montaba el ferrolano. En un periódico le dedicaban ayer media página a alguien que descubrió que habría más goles con porterías más grandes. Sólo me impactan estas cosas, como el seguir en Afganistán después de todo lo que se ha dicho... Rusia no es España. España es casi Albania. En A Estrada alguien sueña con ajusticiar a todos porque cree tener 3.000 millones de euros, y unas franjitas. Eso sí, se cepillará a los cuatro a los que ha convencido, haciéndoles creer que están en el mismo barco. No hubo en su día tijeras para cortar el hilo umbilical ficticio que los unió. Hay un cuadro de Goya con dos españolitos -casi tan cerrados como muchos de ahora- pegándose garrotazo tras garrotazo. Lo veo cada día.