Reportaje | Vacaciones solidarias Fran Ameijeiras, a través de la oenegé Solidaridad Internacional, colaboró como voluntario en los proyectos que la Fundación Utopía desarrolla en Ecuador
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Algunos estradenses han pasado sus vacaciones en Sanxenxo, otros en Mallorca y unos pocos en Punta Cana. Fran Ameijeiras ha preferido dedicar el mes de agosto a conocer desde dentro la realidad ecuatoriana y a echar una mano en los proyectos que la Fundación Utopía desarrolla en el país sudamericano. La oportunidad le llegó de la mano de la oenegé Solidaridad Internacional y de su programa Vacaciones Solidarias. La iniciativa ofrece la posibilidad de conocer de primera mano algunos proyectos de desarrollo que se están llevando a cabo en Honduras, Senegal, Guatemala, Perú, Cuba, Nicaragua y Ecuador. Como otros catorce jóvenes españoles, Fran Ameijeiras optó por Ecuador. Pagó el billete de avión y, después de doce horas de vuelo, aterrizó en el aeropuerto de Latacunga, en Quito. Los voluntarios se organizaron por zonas: un grupo fue a Cuenca, otro a Guayaquil, otro a Saraguro y el cuarto trabajó en Quito y Nanegalito. En este último grupo fue en el que colaboró el estradense junto a otras tres gallegas. Las viguesas Sonia Aguiar y Lara Balirac y la rianxeira Raquel Piñeiro fueron sus compañeras de aventura. Su labor como voluntarios se canalizó a través de la Fundación Utopía, creada por los doctores Jorge Cuevas y Pati Costales para mejorar las condiciones educativas, sanitarias y sociales en la región noroccidental de Ecuador y en el barrio de Atucucho, en Quito. Durante dos semanas, los voluntarios tuvieron la oportunidad de conocer de cerca la labor que se realiza en estas zonas y de compartir experiencias fuera del alcance del turista convencional. La primera semana el trabajo se desarrolló en Nanegalito, una zona rural situada dos horas al norte de Quito. Los jóvenes acompañaron al equipo de salud del hospital local y realizaron labores de animación sociocultural en las escuelas de El Naranjal, Esmeraldas y Santa Elena. Impartieron además talleres de higiene y ecoturismo. La segunda semana la labor social se realizó en el barrio de Atucucho, en Quito. Los cuatro gallegos acompañaron a las madres voluntarias que atienden las distintas guarderías de la zona y realizaron tareas de animación sociocultural además de impartir un taller de juegos y dinámicas de grupo para que las responsables de los centros infantiles puedan aplicarlas a su trabajo diario.