A CONTRAPELO
30 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.UNO SE sentía ayer muy pequeñito al salir a la calle. El temporal azotó con ganas, provocando una jornada de caos en muchos municipios. Fue un día intenso de trabajo para los bomberos, los voluntarios de Protección Civil o los agentes de seguridad. Hubo de todo, desde bajos anegados a cortes de luz o accidentes, por suerte, sin excesiva gravedad. Peor suerte tenía un trabajador en el polígono Lalín 2000, pero fue un accidente laboral. En la capital dezana se volvió a comprobar que la unión hace la fuerza, por desgracia, en la red de alcantarillado. Muchas calles tienen la misma canalización para pluviales y fecales, lo que ocasiona múltiples problemas cuando diluvia. Fue una jornada para olvidar, sobre todo los que tuvieron que salir a la intemperie. Los afortunados se acurrucaron en su sillón preferido con un café caliente, con la tele a todo trapo. Para ver llover en pequeño formato.