A CONTRAPELO
04 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO TOMEN el titular por la tremenda. Recuerden que los cerdos también son llamados gorrinos. O marranos, entre otros diversos nombres que definen uno de esos animales vitales para el ser humano a lo largo de los tiempos. Ya saben, se aprovecha hasta el rabo. Estos días están de actualidad por la pretensión de Política Agroalimentaria de exigir la presencia de un veterinario en las matanzas caseras. Todo para evitar sufrimientos al animal y apelando a las exigencias de la Unión Europea. Parece que son excesivamente pulcros con las sensibilidades, porcinas en este caso, saltándose a la torera otro tipo de condicionantes. Entre ellos, el rito ancestral de sacrificar al animal, tan arraigado en la cultura de Galicia. Los sindicatos han tomado la antorcha para defender la continuidad de las matanzas caseras como hasta ahora y evitar además más costes para los paisanos. Sólo queda convencer a la Xunta. Y que está lo haga con la Unión Europea.