Un cocido con muchos recuerdos

XURXO MELCHOR Enviado especial CARACAS.

DEZA

X. CARRERA

Buena parte de los asistentes al banquete eran emigrantes nacidos en la comarca de Deza El Cocido de Lalín en Venezuela tuvo en la «morriña» su principal ingrediente. Buena parte de los asistentes eran emigrantes nacidos en la comarca de Deza y también en la de Tabeirós-Montes, que aprovecharon la ocasión para recordar viejos tiempos.

03 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El Cocido volvió a cumplir su sagrada misión de unir a las personas. En esta ocasión acercó a su tierra de origen a los dezanos que un día se instalaron en Venezuela y que ayer no quisieron faltar a una cita en la que lo menos importante era la comida. Este fue el caso de Raquel Fernández, natural de Barcia (Lalín), donde un tiene familiares. Esta lalinense sentó a su mesa a familiares y amigos con la intención de hacerles llegar un poco de su tierra. Entre los asistentes, sus sobrinos Rebeca Victoria y Ricardo José, cuya abuela vive en Barcia, y que ayer aprovecharon la ocasión para vestirse de gallegos. Otro ejemplo de lo que el domingo vivió la comunidad dezana emigrada en Venezuela es Antonio Gómez, natural de O Corpiño y tan devoto de esta virgen que ha hecho instalar en su chalé de Caracas una imagen en piedra obra del escultor Paio. La mujer de Gómez, Bety, anunció al alcalde de Lalín, Xosé Crespo, que de ahora en adelante actuaría como embajadora del Cocido en Venezuela, lo que motivó que, a modo de broma, el regidor le impusiera una insignia en su vestido. También fue un día especial para los familiares emigrados en Caracas del concejal del BNG de Lalín, Rafael Iglesias. También ellos, como el resto de los 1.500 comensales, evocaron los recuerdos de su lugar de origen gracias al cocido preparado magistralmente por Antonio López El Puma.