Poco más de cincuenta propietarios de yeguas solicitaron los servicios La parada de sementales de A Estrada mantiene el descenso de «encargos» que ya se apreció el pasado año. Poco más de cincuenta propietarios de yeguas solicitaron los servicios de alguno de los cinco caballos que trajo este año el Centro de Reproducción Equina de León, tres de pura raza española, un hispano árabe y un pura raza árabe.
25 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La parada de sementales de A Estrada mantiene el descenso de «encargos» que ya se apreció el pasado año. Poco más de cincuenta propietarios de yeguas solicitaron los servicios de alguno de los cinco caballos que trajo este año el Centro de Reproducción Equina de León, tres de pura raza española, un hispano árabe y un pura raza árabe. No obstante, la continuidad de la parada está garantizada, aunque el mercado de ganado equino, ya sea de monta o de carne, atraviesa un mal momento. REDACCIÓN A ESTRADA De las poco más de cincuenta cubriciones que se solicitaron desde que abrió sus puertas -a finales del pasado invierno- la parada de sementales de A Estrada, en la mitad de los casos se obtuvo ya el éxito esperado. Se realizan ecografías y nuevos intentos para lograr que el resto de las yeguas queden preñadas antes de la fecha prevista -el 19 de junio- para cerrar las instalaciones. Brandy V, un bello ejemplar de pura raza española y novedad este año en la parada estradense, es quizá el más solicitado, aunque el precio de cubrición llega a las 22.000 pesetas. Malévolo y Nevado XVIII, ambos también de pura raza española, Haetor, un hispano árabe, y Organdi, de pura raza árabe completan la oferta de sementales. Los cuatro últimos, todos con precios de cubrición de 10.000 pesetas, ya estuvieron en A Estrada en años anteriores. Aunque en Padrón y Castro de Rei se ubican otras paradas, la de A Estrada mantiene su prestigio de buen servicio y excelentes animales. El desenso en el número de cubriciones que se solicitan está presente también en las otras dos paradas citadas. Los expertos señalan que «no existe apenas en la actualidad mercado en el mundo de los caballos, ni de criadores y ganaderos que quieren potrillos para venderlos cuando crezcan ni en el comercio de carne». La procedencia de los ganaderos que acuden a las instalaciones de Guimarei es muy variada, pero casi el 80% de ellos llegan desde el propio municipio estradense y localidades más próximas y del entorno comarcal. Otros proceden de puntos más lejanos, pero cada año son menos.