Mourinho: «Soy uno de los pocos entrenadores que salió del Real Madrid sin ser echado»
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«Se puede decir no a Florentino», zanja el entrenador portugués antes de medirse de nuevo al que fue su equipo entre el 2010 y el 2013
16 feb 2026 . Actualizado a las 17:31 h.José Mourinho juega a la ambigüedad cuando del Real Madrid se trata. Por un lado declara a los cuatro vientos su amor por el que fue su club entre el 2010 y el 2013 y desvela su estrecha relación con Florentino Pérez, pero por otro trata de zanjar la numerosa rumorología sobre una hipotética segunda etapa en Chamartín cuando se desliza esta posibilidad. «La última vez que hablé con el presidente (Florentino Pérez) fue cuando firmé con el Benfica. Me envió un mensaje en el que me decía que estaba muy contento porque estuviera otra vez en un gran club. Cuando jugamos aquí en casa la última vez no vino y no tuve la oportunidad de saludarlo; espero que esté aquí mañana y pueda hablar con él, si no la próxima semana en Madrid. Tengo una gran amistad con él y con su familia. No hay por qué esconderlo», reconoció el técnico de Setúbal, alimentando las especulaciones que lo sitúa la próxima temporada de regreso al banquillo local del Bernabéu en caso de que su Benfica elimine al Real Madrid y deje muy tocado el improvisado proyecto con Arbeloa al frente.
Sin embargo, y pese a no ocultar un vínculo emocional fuerte con el Real Madrid, The Special One cambia de tercio cuando se le pretende colocar de nuevo la batuta blanca. «Yo he dado todo lo que tenía al Real Madrid. Hice cosas buenas y cosas mal pero he dado absolutamente todo, el máximo. Cuando un entrenador sale del club con ese tipo de sensaciones creo que existe una conexión para siempre, pero con esto no quiero alimentar historias que no existen. Lo único objetivo es que yo tengo un año más de contrato con el Benfica», defendió.
«Se puede decir no a Florentino», sostuvo, convencido, el preparador luso. «Soy uno de los pocos entrenadores que salió del Madrid sin ser echado», recordó a continuación, orgulloso de aquella salida a pesar de que supuso cerrar una etapa con la espina clavada de no poder conquistar una Champions que Carlo Ancelotti, su sucesor, llevaría a las vitrinas blancas a las primeras de cambio, precisamente en Lisboa.
Sin reproches
«Cuando tú sales por tu propia decisión no hay ningún reproche. Yo salí del Real Madrid con el alma limpia, pensando que era lo mejor para mí y también para el club después de tres años duros, intensos, casi violentos. Nos separamos en el momento justo e ideal y todo lo que ha hecho el Madrid a partir de entonces solo me ha dado alegrías», incidió en este sentido.
Mourinho desea que su equipo elimine al Real Madrid, un objetivo difícil pero no imposible, y también le gustaría mucho que el equipo de Arbeloa acabe ganando la Liga y el entrenador merengue continúe muchos años en el cargo. «Es un entrenador con mucha capacidad y un chico con mucho madridismo dentro, con la personalidad para entrenar al Madrid, que no es para todos», dijo, profundizando en el elogio al que fue uno de sus pretorianos cuando entrenaba en Chamartín.
«Yo espero que se olviden de mí y que el foco esté en ayudar a su Real Madrid», explicó finalmente en cuanto al esperado recibimiento de la próxima semana en el Bernabéu, al que regresa por primera vez en casi trece años.