La marca austríaca presenta su alineación para el 2026, en el que puede ser el epílogo del piloto murciano vestido de naranja, tentado por Ducati y Honda
27 ene 2026 . Actualizado a las 18:45 h.KTM presentó este martes su proyecto para el mundial de moto GP 2026 y lo hizo a su manera. En un evento virtual que apenas duró un par de minutos y donde juntó a sus dos escuderías, la oficial y la satélite, ambas con patrocinio de Red Bull y con decoraciones prácticamente calcadas. El equipo factory se mantendrá con Pedro Acosta y el sudafricano Brad Binder, mientras que en el Tech3 repetirán Maverick Viñales y el italiano Enea Bastianini. El único cambio destacable estará al frente de la estructura satélite, con la adquisición de la propiedad por parte de un consorcio internacional encabezado por el mediático Guenther Steiner (ex Team Principal de equipo Hass de la fórmula 1), y que a partir del 2026 será la cara visible del Tech3, que mantendrá su cuartel general en Francia.
A un mes del comienzo del mundial en Tailandia y a una semana exacta de que vuelvan a arrancar las moto GP en el test de Malasia, el mercado ya está en plena ebullición y algún movimiento se podría confirmar incluso antes del primer gran premio, como la renovación de Marc Márquez con Ducati, que está prácticamente cerrada. Tras esta, la pieza más deseada de la parrilla es Pedro Acosta, que a día de hoy está más fuera que dentro de KTM. El de Mazarrón firmó un final de temporada magistral, acumulando un buen puñado de podios, pero nunca en el escalón más alto. Y no por manos, sino porque siempre había una moto más rápida que su RC16, ya fuera una Ducati o una Aprilia. En un año donde hubo hasta siete ganadores diferentes, chirrió que ninguno de ellos fuera Acosta.
KTM es consciente de que su perla exige una moto ganadora. De hecho, el año pasado su mánager ya tocó varias puertas, entre ellas la del equipo de Valentino Rossi, que le ofrecía una de sus ansiadas Ducati, pero la elevada cláusula de salida de KTM impidió un movimiento que contaba con el visto bueno del piloto. La situación cambiará de cara a la próxima temporada, porque Acosta acaba contrato a finales del presente curso y parece que, esta vez sí, cambiará de aires en 2027.
Si como se intuye, Ducati mantiene su actual dominio, el piloto murciano buscará una de las motos italianas para competir de tú a tú con Marc Márquez. Y ojo que desde Italia no se descarta que la estructura oficial le haga un hueco en el box rojo en sustitución de Pecco Bagnaia. En lo que sería un auténtico dream team español, juntando al presente y al futuro de moto GP. Por su parte, Rossi mantiene las puertas abiertas de su equipo, el VR46, para que vista de amarillo, pero con la misma Ducati pata negra que los del equipo de fábrica. Y a la puja también se suma Honda, que necesita dar un golpe en la mesa de cara a 2027, cuando arranque una nueva era en moto GP con el cambio de reglamento. Ya preguntaron por Jorge Martín, también por Pedro Acosta, y tienen capacidad económica para juntar a ambos.
Viñales, el elegido
Si como parece, Acosta sale de la órbita de KTM en el 2027, los austríacos tendrían el recambio en casa. Tal y como publica el diario AS, Maverick Viñales subirá desde la estructura satélite del Tech3 para liderar el proyecto naranja. El piloto catalán dejó muy buen sabor de boca la temporada pasada en su estreno con la moto austríaca, especialmente en la primera mitad del año cuando tiró del carro a base de resultados, siendo regularmente el piloto más rápido de la fábrica. Sin embargo, una complicada lesión en el hombro izquierdo en Alemania lo mantuvo alejado de los circuitos la mayor parte del curso tras el verano.
Ya recuperado, quiere volver a asumir ese rol de líder de KTM, incluso por delante de Acosta. Para ello, ha unido sus fuerzas con el tricampeón de moto GP, Jorge Lorenzo, que desde este año hace las veces de preparador técnico y que se han convertido en inseparables durante el invierno. Después de pasar por tres fábricas (Suzuki, Yamaha y Aprilia) Maverick Viñales cree en el proyecto naranja como alternativa al poderío rojo de Ducati, aunque KTM no gana un gran premio desde el año 2022. Y ese es ahora el principal hándicap de una marca que apuesta por Viñales, pero que todavía no da por perdido a Acosta, a quien no podrá retener si no le da las armas para ganar ya en el 2026.