Carlos Penedo, entrenador ayudante del Leyma Coruña: «El primer día parecía que los de fuera éramos nosotros y no los jugadores»

Josema Loureiro
JOSEMA LOUREIRO A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

CESAR QUIAN

El conjunto herculino, con once caras nuevas esta temporada, se enfrenta al Obradoiro en semifinales de la Copa Galicia, que se disputa en el Coliseum

31 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En un Leyma Coruña que ha perdido a su comandante y a todas las piezas que disputaron la Liga Endesa con la casaca naranja, todavía pervive, en el cuerpo técnico, una irreductible aldea gala con corazón coruñés. Uno de sus miembros es Carlos Penedo (A Coruña, 1986), ayudante de Carles Marco junto a Román Gómez. El técnico herculino desgrana la participación de los suyos en la Copa Galicia y destaca la fácil adaptación de los jugadores recién llegados a la plantilla.

—La Copa Galicia regresa a la ciudad 19 años después. ¿Qué significa para A Coruña acoger un evento tan emblemático en plena reconstrucción de la plantilla?

—Para nosotros, en el proceso de pretemporada, la Copa Galicia son uno o dos partidos como los demás, pero este año tiene el punto especial de que se va a celebrar en nuestra pista. El año pasado ya se demostró que es una instalación top a nivel nacional y europeo. Van a ser partidos muy bonitos porque vamos a tener la oportunidad de juntar a mucha gente de Lugo, Ourense y Santiago.

—El sorteo de semifinales les enfrenta al Obradoiro, al que ya se midieron en Vilagarcía. ¿Cómo se gestiona el reencuentro con Epi, Huskic, Barrueta y Lundqvist?

—Seguro que para los aficionados tendrá esa parte de morbo y demás, pero pensamos más en nosotros mismos. Somos un equipo totalmente nuevo, solo continuamos el staff y no todos. Estamos en un proceso de conocernos todos y que todo el mundo esté cómodo. No nos vamos a engañar, en el Obradoiro está el entrenador ese con el que hemos trabajado Román [Gómez] y yo los últimos tres años [se ríe]. Sinceramente, no pensamos mucho en ello. Buscamos plantear lo que estamos trabajando. Ya cuando llegue la liga habrá tiempo de plasmar lo que conocemos a Epi y a sus jugadores.

—Menos Fran Fernández, todos siguen en el cuerpo técnico.

—Al final, nosotros llevamos trabajando juntos bastante tiempo y, además, tenemos amistad entre todos. El día a día es fácil para con los compañeros. Obviamente, la baja de Fran es sensible, pero Jorge Carreira, su sustituto, lleva muchos años trabajando en el mundo del baloncesto. Está también la figura de Carles Marco. La primera toma de contacto con él está siendo muy positiva y el día a día está siendo fantástico.

—¿Cómo están siendo las primeras semanas de entrenamiento con Marco al mando?

—Tuvimos una primera semana de conocernos, saber cuál es su idea en el día a día, cómo quiere atacar y defender, planificar una sesión... Además, le hemos enseñado un poco sobre el Coliseum, el club y la ciudad. En la segunda semana empezamos a introducir los conceptos que queremos aplicar a lo largo del año. Aún nos faltan dos jugadores, pero una vez estemos todos trabajaremos más cosas.

—¿Qué tal se están adaptando los nuevos jugadores?

—Siendo sincero, los primeros entrenamientos parecía que los de fuera éramos nosotros, el cuerpo técnico [se ríe]. Si un jugador llega nuevo a un club, es prudente ya que todavía no es consciente del rol que puede tener en el vestuario. Sin embargo, se nota mucho que hay jugadores que ya han estado juntos. Por ejemplo, varios llegaron del Tizona y otros tantos ascendieron juntos en el San Pablo. En la pista se conocen y saben cómo respira cada uno, y fuera, encontrándose en una ciudad nueva, todo ayuda. A estas alturas, todos los grupos humanos parecen buenos, pero con estos chicos no vamos a tener problema.

—¿Cuál es el objetivo principal para la Copa Galicia?

—Cuando estás en Primera FEB, es la oportunidad de jugar contra un equipo de la Liga Endesa. Nos pone un reto muy importante. En una posible final nos podría tocar todo un Breogán. Sin embargo, es muy pronto, la pretemporada acaba de empezar. El objetivo es competir y dejar buena imagen.

 «El ascenso a la Liga Endesa no tiene que ser una obligación»

El mensaje es claro en el cuerpo técnico naranja: no sirve de nada presionarse con el ascenso. Carlos Penedo, que vivió la noche de Melilla y la temporada en la Liga Endesa, apela al trabajo diario sin renunciar a la ilusión.

—¿Cómo afronta el cuerpo técnico el regreso a Primera FEB?

—Hemos vivido dos experiencias históricas y nos quedamos con lo bueno en ambos casos. Este año intentaremos agarrarnos a esas cosas que son básicas en el día a día. Hay que ganar, pero para ello hay que hacer otras cosas muy bien. Un año como el pasado es un aprendizaje. Nosotros estuvimos muy unidos y de eso también se aprende, ganando o perdiendo.

—¿Cuáles cree que son los rivales a batir en la categoría?

—A día de hoy, es muy difícil. Los rivales a batir son los que todo el mundo comenta y yo no voy a nombrar, porque seguro que me dejo alguno. Es una liga que conocemos bastante, y hay que respetar a los equipos que la gente piensa que no son tan buenos. Hay viajes muy difíciles y pistas muy complicadas, y ganar ahí es donde te juegas el poder ser campeón. Es más fácil ganar en el Movistar Arena que en una pista muy pequeña y en la que el público aprieta mucho. Hay que convencer a los jugadores de que todos los partidos son muy importantes.

—Carles Marco evita la palabra ascenso para «no generar presión innecesaria». ¿Cómo lo ve?

—Suscribo completamente lo que dice. El ascenso no tiene que ser una obligación; como club, solo hemos subido a la Liga Endesa una vez. El no tener la presión de la obligación fue la clave del éxito que nos permitió tener la oportunidad de hacerlo. Desde la directiva siempre hay tranquilidad, no hay esa presión. Ahora tenemos que seguir trabajando bien, con esa calma, agarrados a nuestro día a día. Tenemos la ilusión de volver a la Liga Endesa, pero hay que ver hasta donde llegamos.