España no define en el ensayo ante los campeones de Europa (0-0)

Ignacio Tylko COLPÌSA

DEPORTES

Juanjo Martín

La selección mostró una actitud intachable y un plan atractivo, pero su clásica falta de pegada evitó la victoria frente a Portugal

04 jun 2021 . Actualizado a las 21:46 h.

Todavía el personal no está metido en faena europea y discute mucho más aún sobre el regreso de Carlo Ancelotti al Real Madrid o el matrimonio de conveniencia que mantienen Joan Laporta y Ronald Koeman en el Barça, pero concitaba interés el ensayo en el Wanda con público y frente a Portugal, vigente campeón continental. Como ocurrió en la primera fase del Mundial de Rusia, aunque entonces con un 3-3 vibrante, y en el último encuentro de preparación que les midió en Lisboa, el duelo ibérico se cerró en tablas. La Roja presentó un buen plan, fue mejor a los puntos y derrochó una actitud intachable, virtud innegociable con Luis Enrique, pero una vez más su ejecución careció de la pegada exigible a este nivel.

Era solo un amistoso pero ante un rival de fuste, por lo que cabe colegir que el once no diferirá en exceso del que debutará en la Eurocopa, el lunes 14 frente a Suecia en La Cartuja. Hay dudas más que justificadas en varios puestos, sobre todo porque esta selección es joven, poco mediática y sin grandes diferencias entre titulares y suplentes, y Luis Enrique ofreció pistas interesantes, aunque sigue barajando y repartiendo minutos.

Para empezar, se había especulado, y mucho, con la posibilidad de otro cambio de rol en los porteros, pero el técnico mantuvo su confianza en Unai Simón. El vitoriano ha sido titular en los últimos siete partidos de España pese a su irregular temporada en el Athletic y el fallo grosero en el último encuentro ante Kosovo por salir de la zona de confort y pretender lucirse con el balón en los pies, como por otra parte le pide el técnico. Según datos de Opta, Unai ha cometido este curso seis errores que le costaron goles al Athletic, récord negativo en las cinco grandes ligas europeas. No transmite seguridad y está sin confianza. Se vio muy claro en una acción aislada del primer acto. Gayá despejó mal y, en lugar de coger el balón porque no era cesión, Unai lo golpeó y lo estrelló contra Cristiano, que pasaba por allí y pudo marcar de carambola. Más inquietantes sus gestos, cabeceando un buen rato, que el error en sí del portero. En la segunda mitad, se atrevió a hacer un recorte increíble en el área pequeña. Le aplaudió Lucho pero le quitó el hipo a los clásicos.