Muere Kobe Bryant en un accidente de helicóptero

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El exjugador de baloncesto, de 41 años, viajaba con otras ocho personas en el aparato. Entre las fallecidas, su hija Gigi, de 13 años

18 mar 2021 . Actualizado a las 17:21 h.

El exbaloncestista Kobe Bryant; Gianna María, una de sus cuatro hijas; y otras siete personas fallecieron este domingo al estrellarse el helicóptero en el que viajaban en una zona remota de la ciudad de Calabasas, unos 50 kilómetros al noroeste de Los Ángeles, informaron autoridades de este condado estadounidense. Versiones iniciales anunciaron en principio que Bryant, de 41 años y su hija de 13 años conocida como 'Gigi' viajaban con tres personas más hacia la 'Mamba Academy', un centro de entrenamiento para jóvenes deportistas que el propio jugador inauguró en 2018.

Las primeras investigaciones del siniestro y sus causas permitieron precisar que la lista de pasajeros y tripulación de la aeronave antes del despegue certificaba los nombres de nueve personas, informó horas después en conferencia de prensa Alex Villanueva, alguacil del condado de Los Ángeles. El exjugador de Los Angeles Lakers viajaba habitualmente en su helicóptero Sikorsky S-76, bajo una intensa niebla desde el Condado de Orange, donde vivía.

Casi una hora después, según testigos, la aeronave se precipitó sobre una colina y se vio envuelta en llamas Daryl Osby, jefe de Bomberos del Condado de Los Ángeles, indicó que a las 9.57 horas (17.57 GMT) atendieron una llamada de emergencia que reportaba el accidente y que al llegar, los paramédicos comprobaron que no había supervivientes.

Añadió que los restos del aparato estaban en llamas y que el fuego fue «muy difícil de extinguir» por la presencia de magnesio, que reacciona con el oxígeno y el agua. «Lamentablemente -enfatizó-, se determinó que todos perecieron. Los bomberos trabajaron para extinguir el fuego», mientras que la Junta Nacional de Seguridad el Transporte y la Administración Federal de Aviación de EE.UU. acotó la zona para su investigación. Kurt Deetz, un expiloto de Island Express Helicopters que solía transportar a Bryant en ese mismo helicóptero, recordó que las condiciones climáticas en Van Nuys eran malas el domingo por la mañana. Agregó la nave estaba en perfectas condiciones y que el accidente fue causado probablemente por el mal tiempo y no por problemas mecánicos. «La probabilidad de un fallo en un bimotor, en ese modelo de helicóptero, simplemente no sucede», valoró Deetz.

El doble ganador del oro olímpico en Pekín 2008 y Londres 2012 estaba casado con Vanessa Lanie y tenía cuatro hijas: Natalia, Gianna, Bianca y la recién nacida Capri.

Le apodaron la Mamba negra, aquella serpiente de picadura mortal, pues cuando jugaba derramaba veneno puro que paralizaba a sus rivales y atizaba el ritmo demoledor de Los Lakers, con los que ganó cinco anillos (2000, 2001, 2002, 2009 y 2010) y fue 18 veces al All Star.

Considerado como uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto, Kobe Bryant siempre se consideró diferente al resto por superior. Eso le llevó a sentir soledad, frustración, inadaptación e ira, combustible que lo llevó a ser uno de los grandes de la historia del baloncesto. Con 37 años, anunció su retirada tras un vida en Los Ángeles Lakers derrotado por el paso del tiempo y por la decadencia. «Mi cerebro no puede procesar el fracaso. Creo que el fracaso es peor que la muerte», afirmó Bryant en el cierre del documental Muse (Musa, Inspiración) que repasa su vida. 

El baloncesto siempre fue el refugio para el niño que con seis años se marchó con su familia a Italia, donde su padre Joe continuó su carrera profesional tras pasar por la NBA. En la escuela en Italia tuvo que leer y exponer en clase un trabajo sobre la «Ilíada» de Homero en latín. Bryant se superó, pero sintió el peso de ser diferente, de la soledad, y se refugió en la pelota y la canasta. Lo volvió a hacer cuando ya como preadolescente regresó a Philadelphia. Con su italiano perfecto y sus modales y juego refinados, le costó recuperar su nivel de inglés e integrarse, y los profesores alertaron a sus padres sobre una posible dislexia.