«¡Nos vamos todos!»

Cristóbal zanja un rifirrafe entre Arribas y Andone adelantando el final del entrenamiento


A Coruña / La Voz

Tras ser nombrado entrenador del Deportivo, Cristóbal ofreció a la plantilla su protección y afecto a todo aquel «que trabaje cada entrenamiento, sea respetuoso y se esfuerce por el grupo», pero también les advirtió de que los que se salten las normas de convivencia o generen problemas, no encontrarían en él un apoyo, sino un censor. Con este episodio, que resume la filosofía de vestuario del técnico blanquiazul, se explica su reacción del lunes cuando zanjó de forma abrupta el entrenamiento tras la pelea entre Andone y Arribas. Y también serviría para entender cualquier medida disciplinaria que pueda adoptar el entrenador durante las próximas horas o días.

El lance que provocó el enfado del entrenador y la suspensión de la sesión se produjo después de una entrada del central sobre al delantero. Tras el desencuentro, ambos iniciaron una discusión e intercambiaron reproches que acabaron con los dos en el suelo y sus compañeros tratando de separarlos.

Una vez conseguido el objetivo de mandar a cada uno para un lado, y a pesar de que quedaban unos minutos para la conclusión de la sesión, Cristóbal dio por concluido el trabajo al grito de «¡nos vamos todos!». Algunos futbolistas querían continuar la sesión, pero el técnico no lo permitió. El grito de Cristóbal se escuchó con nitidez desde la grada.

Tras el recorrido desde el campo número dos de la ciudad deportiva, Arribas, en solitario, fue el primero del grupo en alcanzar la puerta y Andone, uno de los últimos, junto a un técnico invitado de la selección rumana que seguía la sesión.

Un portavoz del club quitó trascendencia al suceso y pospuso cualquier sanción disciplinaria a la decisión del entrenador catalán de incluirlos o no en la lista de convocados del partido de Copa del miércoles (21.30 horas, beIN Sports) en Las Palmas. La Voz de Galicia se puso en contacto con ambos futbolistas para que ofrecieran su versión, pero ninguno quiso hacerlo.

Ahora, las miradas se centran en el entrenador, quien un mes después de ascender al banquillo del primer equipo ha de tomar una de sus decisiones más relevantes. El carácter recto y serio del técnico augura que no se andará con paños calientes, lo que no significa que necesariamente los vaya a dejar fuera de la convocatoria para Las Palmas, en un partido incómodo en el que el Dépor pocas opciones tiene de éxito. Entretanto, es de esperar que el club abra sendos expedientes informativos a los futbolistas para estudiar las posibles sanciones.

El entrenador comparecerá esta tarde tras el entrenamiento y se espera que se pronuncie sobre el suceso.

Arribas y Andone son habituales suplentes en los planes del que fue preparador del Fabril, quien apenas ha contado con ambos hasta ahora. El central entró en su primera convocatoria de los últimos tiempos el pasado domingo, con Sidnei lesionado y Albentosa en la alineación titular junto a Schär. Su último partido data del mes de septiembre, cuando jugó los noventa minutos en el triunfo contra el Alavés, así como en las derrotas frente al Betis y el Espanyol. Con contrato en vigor hasta junio del 2019, la dirección deportiva y el jugador parecían abocados a buscar una solución en enero.

Más fuera que dentro

El internacional rumano también podría sentirse más fuera que dentro del club, habida cuenta de las escasas oportunidades de que está disfrutando. Aún no ha sido titular de la mano de Cristóbal, que apenas lo ha alineado en los últimos minutos de tres partidos: el de Copa, el del Atlético de Madrid y el pasado contra el Athletic. El problema es que el caché del delantero no ha hecho más que bajar desde que el pasado verano el club rechazó jugosas ofertas, superiores a los 15 millones de euros, del fútbol inglés por su fichaje. Incluso el presidente Tino Fernández reconoció haber mantenido una conversación con el jugador en la que este le había manifestado el descontento con su situación.

En el caso de Arribas, no se trata de su primer incidente desde que milita en el Deportivo, pues ya había protagonizado un encontronazo con Luisinho en un entrenamiento de pretemporada hace tres veranos, durante la etapa de Víctor Sánchez como entrenador. No fue el último incidente del central, quien la pasada temporada había protagonizado un encontronazo con el técnico Gaizka Garitano sobre el planteamiento a poner en práctica en un partido contra el Betis y se había enfrentado a Albentosa en los días previos al derbi de Balaídos contra el Celta

 

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