Adrián Alonso, «Pola»: «Demostramos que para romper las estadísticas ya estamos nosotros»

DEPORTES

Sandra Santiago

El vigués logra su cuarta Liga seguida con el Movistar, primer equipo en remontar un 2-1 en la final

21 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La más difícil y también la más especial. Así habla el vigués Adrián Alonso, Pola, de la cuarta Liga de fútbol sala consecutiva que ha ganado con el Movistar Inter, el club con el que ha levantado once títulos en seis años. Ninguno lo habían podido celebrar en Torrejón con su afición hasta este lunes, cuando derrotaron en el quinto partido de la final al Barcelona. La guinda a un año que el jugador comenzó intentando superar la decepción de la eliminación en el Mundial y que ha acabado pletórico con el triplete de su equipo.

-De las cuatro ligas, ha sido la que más cuesta arriba se les ha puesto. ¿También por ello la más especial?

-Sí, sin duda. La última siempre es la más especial, pero sobre todo después de lo complicada que se nos había puesto. Y a los hechos me remito, porque hubo que llegar al último partido. Hubo una gran alternancia en la eliminatoria y el hecho de ser el primer título que gano en casa lo hace más increíble. Hemos hecho historia ganando cuatro ligas, que era algo que solo había conseguido este mismo club en los 90. Y lo hemos conseguido contra pronóstico y contra las estadísticas que decían que nadie había levantado un 2-1 en contra. Pero para eso estamos nosotros, para romper las estadísticas.

-¿Esperaba una final tan dura?

-Sí, porque no llega cualquiera y porque además el Barça nos había ganado los dos partidos de Liga y allí nos habían dado un repaso. Dependía de que nosotros estuviéramos bien y esa fue la clave.

-En la final también sufrieron una dura derrota en el tercer partido (6-1). ¿Cómo lo encajó el vestuario?

-Fue un palo, pero somos conscientes de cuando no hacemos las cosas bien. Con nuestra plantilla si competíamos a nuestro mejor nivel teníamos opciones y es lo que hicimos tanto en el segundo partido como en el cuarto. Y en el quinto más aún.

-¿Llegó a pensar que se les escapaba?

-Con el 1-1 a falta de pocos minutos, después de haber ido ganando todo el partido final, sí que piensas: «Joder, igual nos remontan ahora...». Nos estábamos viniendo atrás y no estábamos jugando bien algunos minutos. Sufrimos. Pero Ricardinho, que no había estado en su mejor versión en toda la final, apareció cuando tenía que hacerlo y marcó un golazo para darnos el título. No perdimos la fe nunca y lo mejor y lo peor de este equipo es que cuando se ve al límite es cuando más rinde.

-Viendo este triplete y la trayectoria de los últimos años parece que no tienen techo.

-Esa es la clave, la ambición. A mí me han enseñado en la vida que nunca hay que conformarse con nada, sino querer siempre más, y lo aplico en lo deportivo y en lo personal. En el equipo tenemos en común eso, somos un vestuario de amigos, sin malos rollos y siempre con ganas de ser campeones una y otra vez. Creo que eso es lo que nos hace seguir ahí y que en el momento que nos conformemos, el equipo irá a peor.

-¿Cómo valora la temporada en el plano individual?

-El inicio fue duro para mí después del varapalo del Mundial. Me costó reaccionar. Ha sido un año de altibajos en lo físico y en lo anímico, pero creo que conseguí llegar en buen momento a los picos más altos de la temporada, que fueron la Copa de España, la de Europa y esta final. Cuando aportas tu mejor versión en los partidos donde te lo juegas todo siempre te sientes mejor. Y a nivel de club ha sido el mejor año sin duda.

-¿Existe alguna posibilidad de que cambie de aires este verano?

-No, no, ninguna. Tengo dos años de contrato en el Inter, estoy contento e incluso me he comprado una casa en Madrid. Espero seguir muchos años más, me gustaría ser un jugador histórico de este club y retirarme aquí si es posible. Supongo que estaré en la historia del club por lo que he logrado perteneciendo a este equipo y por los números de estos años, pero como decía, siempre quiero más.

-El día después de ganar la Copa de España se presentó a un examen. ¿Lo pudo celebrar de otro modo esta vez?

-¡Pues me tocó clase de nuevo! Intenté evitar que coincidiera, pero al llegar al quinto partido fue imposible. Estudio Fisioterapia y tenía la última clase, un trabajo clínico grupal al que no podía faltar. Voy despacio con la carrera, porque no se puede tener todo, pero sigo con ella porque tengo presente que hay que pensar siempre en el futuro y tener los pies en la tierra. Ahora ya empiezo las vacaciones y a no hacer nada de ejercicio unos días.