«¡Barco! ¡Números! ¡Posición!»

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO LOIS REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Echegoyen y los Paz fijan con su psicóloga un lenguaje para el barco similar a las órdenes de los ralis

06 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Varias horas diarias en el espacio reducido de un barco de menos de cinco metros de eslora y dos de manga, el estrés de la competición y la necesaria comunicación entre los deportistas convierten al psicólogo en parte clave de un equipo de vela. Dos campeones olímpicos gallegos, Antón Paz, que regatea con su hermano Carlos, y Támara Echegoyen, comparten trabajo con la especialista Patricia Díaz.

«La vela requiere mucha comunicación entre tripulantes, conocerse bien y tener claras las palabras exactas que hay que decir», explica Antón Paz. «Es una parte imprescindible de la preparación. Así que en algunos momentos de la temporada Patricia participa en las reuniones previas y posteriores a salir al mar», añade Carlos Paz, patrón del 49er que apurará sus últimas opciones de clasificación olímpica en el Mundial de Miami.

Además de tareas motivacionales y de análisis de entrenamientos y competiciones, los Paz trabajan la comunicación con la psicóloga. «En el barco están dos personas y la comunicación tiene que ser muy eficiente, optimizando las palabras precisas para no perder tiempo y reaccionar automáticamente», añade el mayor de los hermanos.

Los Paz llegaron a Patricia Díaz al ver el trabajo que realizaba con la pontevedresa Támara Echegoyen y la cántabra Berta Betanzos. «El 49er FX es un barco muy rápido, en el que las órdenes tienen que ser cortas para ganar tiempo. Debes utilizar palabras que tu compañero entienda al instante y desarrolle la acción. Patricia nos obliga a estructurizarlas para no volvernos locas», explica Echegoyen.

La pontevedresa acepta el símil del código entre patrón y tripulante con el lenguaje específico de piloto y copiloto de ralis. «Es parecido. Pero en su caso uno describe el recorrido y otro escucha, mientras que nuestra comunicación es de ida y vuelta. La información que me transmite Berta me ayuda a hacer mi trabajo bien, y yo le doy otra que le favorece a ella. Se trata de un diálogo», indica la patrona del 49er FX que competirá en Río 2016.

Las palabras clave

Cada tripulación crea su propio código. Los hermanos Paz apuntan algunas de sus palabras clave: «Si alguien dice 'barco', significa que en ese momento debemos poner el 100 % de atención a lo que pasa dentro. 'Números' indica que yo debo mirar el compás y vigilar el campo de regatas. 'Posición' alerta sobre las posturas y técnicas que nos recordamos uno al otro».

A través del trabajo con la psicóloga, los laureados hermanos arousanos aprendieron a equilibrar atenciones. «A veces en los barcos es más importante mirar al campo de regatas, mirar afuera, que estar centrado en la velocidad. Nos pide compensar rendimientos entre atender a la velocidad y hacerlo al campo de regatas, por ejemplo. Conviene conseguir el 80% en todo y no buscar el 100% en algo y dejar otra parte descuidada».

¿Y los papeles en una situación de estrés como la competición? «Es vital marcar límites y que uno no se meta en el rol del otro. Hace tiempo el patrón asumía toda la responsabilidad y el tripulante era secundario. En la última década eso cambió y ambos trabajos tienen la misma importancia», comenta el patrón arousano sobre la última especialista de un deporte que todavía incorporó a los preparadores físicos sobre Barcelona 92. Otro gallego que trabaja con los Paz y Echegoyen, Antonio Otero, aportó otra clave a los arousanos. «Solemos entrenar lo que más nos gusta y dejar de lado el resto. Y debemos hacer justo al contrario. El trabajo psicológico no estaba en nuestras rutinas, pero era imprescindible», indica Carlos Paz.

«La comunicación debe ser muy efectiva»

«La psicología del deporte incluye muchas áreas, pero la comunicación es una de las herramientas principales. En vela el trabajo de patrón y tripulante es muy dependiente y la comunicación debe ser muy efectiva para exprimir al máximo la velocidad del barco», explica Patricia Díaz. Bajo esa premisa, el código resulta clave durante la competición. «Expresan de la forma más precisa y concisa posible sus sensaciones, la situación del barco y las necesidades del otro, controlando la parte emocional para evitar equívocos», indica la especialista, que con frecuencia sale al mar con los Paz y Echegoyen.

La eficacia se extrema en momentos clave de la regata. «En la salida y los pasos de boya se gestiona un gran estrés. Y trabajamos temas de control emocional en la toma de decisiones, para que el patrón se sienta seguro a la hora de tomarlas», explica la psicóloga, que también trabaja aspectos «de relación y convivencia» con los regatistas. Al final, las parejas deportivas pasan muchas horas juntos y se trata de establecer que el trabajo día a día no cargue demasiado la relación entre ellos», explica. La psicóloga trata de que incluso durante un contratiempo físico se pueda trabajar su parcela: «Antón estuvo lesionado hace tiempo y utilizamos técnicas de visualización para que siguiese navegando mentalmente para que luego tuviera una adaptación deportiva más rápida».

Más allá de vídeos efectistas

Psicóloga especialista en deporte, Díaz aleja la parte motivacional de tópicos y de tareas no realizadas por profesionales, pero muy impactantes a nivel mediático, como los vídeos motivacionales. «Todo el mundo sabe que no somos animadores con pompones, sino que trabajamos muchas más cosas. Ahora están de moda los vídeos virales motivacionales de Youtube, pero en realidad nosotros trabajamos a largo plazo, desde otro punto de vista. Esas estrategias se centran en una motivación más expresiva de un momento dado. No vale poner un vídeo motivacional y ya está. Tenemos que hacerlo con estrategias que calen en las personas», matiza como una más del equipo de dos campeones olímpicos.