Un Cangas para recordar

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo VIGO / LA VOZ

DEPORTES

RAMÓN LEIRO

En vísperas de jugar la Copa Asobal, cierra una primera vuelta histórica

17 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando hace tan solo dos años el Balonmán Cangas concluyó la temporada con 25 puntos, los de O Morrazo celebraron la permanencia como el mayor de los éxitos. Para un club humilde cosido a base de gente forjada sobre la pista de O Gatañal y a la que no le caían los anillos por viajar en furgoneta, era todo un logro. Sin embargo, en año y medio ese mismo grupo, con Víctor García, Pillo al frente, ha madurado. Ha conseguido lo imposible y se ha convertido en la sensación de la Asobal.

Los de O Morrazo cerraron la primera vuelta con números estratosféricos: 21 puntos, diez victorias consecutivas y un empate. Algo inaudito para un equipo casero que hace del esfuerzo y la intensidad su bandera. El Cangas se encuentra en la cresta de la ola de un ciclo. Promedia un 63 % de acierto en los lanzamientos y ha elevado hasta el 33 % la aportación de la portería. Jugadores como David García o Adrián Rosales se encuentran en plena madurez, con medias de anotación del 68 % el central y del 56 % el lateral, y Lamariano se ha convertido en un seguro bajo palos con un promedio de paradas del 34 %.

El Cangas ha aprendido a exprimir sus dígitos a base de dejarse el alma en cada choque. En el curso 2013/14 cerró la primera vuelta con 398 goles a favor, al año siguiente subió a los 413 y esta temporada los hombres de Pillo contabilizan 425. Esos tantos sirven para compensar los goles encajados: 415, que mejoran los 427 del año pasado, pero empeoran los 406 de la anterior.

El espíritu inquebrantable con el que el Cangas afronta cada partido es clave en un equipo cuyo cuerpo técnico exprime la veteranía de Soliño -42 goles- o Eijo, también el paso adelante de Moisés Simes o los reflejos de Salazar. En el Frigoríficos todos van al mismo son. El que marca la documentada batuta de Pillo.

Él es el hombre que se esconde tras el rendimiento de un equipo que a falta de títulos imposibles ha visto cómo su participación en la Copa EHF y en la Copa Asobal, este fin de semana, le reconocían su esfuerzo.